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Cómo ahorrar dinero con el Ticket Guardería

viernes, 15 de julio de 2016


El pago de una escuela infantil es un coste importante para la familia, así que hay que ingeniárselas para economizarlo al máximo. Seguro que conoces de sobra los Tickets Restaurant, pero igual no te suena lo del Ticket Guardería. Por eso, si vas a llevar a tu peque a la guardería, lo que te voy a contar te interesa, sigue leyendo. Sigue leyendo »

Momentos perfectos para ordenar en una casa con niños

jueves, 24 de marzo de 2016

Ya te conté por qué es importante el orden en el hogar familiar y los ocho beneficios que obtendrás cuando lo lleves a cabo. También te di algunas pistas de cómo tener tu casa y cabeza ordenadas.

Infografía momentos perfectos para ordenar en una casa con niños

Para respetar el orden del lugar que asignamos a las cosas hay que crear las correspondientes rutinas. Por ejemplo, si las llaves las ponemos colgadas del picaporte de la puerta de entrada, tendremos que ponerlas siempre ahí en cuanto entremos en casa y así siempre estarán en su sitio y siempre las tendremos disponibles y las podremos encontrar fácilmente.

Otra forma de mantener el orden en una casa es hacer limpiezas generales cada cierto tiempo, pues las limpiezas a fondo ayudan a rehacer el orden dónde se haya perdido. Sin embargo también se pueden hacer mini-limpiezas generales. Cuando la familia ha aumentado, hacer una limpieza general de una sentada es como misión imposible, aunque a mí me encantaría.

Los cambios de estación suelen ser un buen momento. Son ocasiones idóneas para mejorar e implementar el orden y para valorar el uso que le hemos dado a las cosas.

Escritorio de trabajo ordenado

Yo hago semi-limpieza general y reorganización mínimo cinco veces al año:
  1. Vuelta al cole. Toca reorganización de materiales escolares y uniformes.
  2. Cambio de armario otoño-invierno. Perfecto para retirar la ropa de verano que no nos va a servir para el siguiente estío y las cosas de invierno que hemos guardado pero que finalmente tampoco nos valen.
  3. Recoger la decoración de Navidad. Hay que guardar todos los adornos y hacer sitio a los nuevos regalos, una ocasión buenísima para reorganizar los juguetes.
  4. Cambio de armario de primavera-verano. De nuevo le damos una vuelta a la ropa.
  5. Fin de curso. Momento de retirar el material escolar que los niños ya no necesitan y guardar a buen recaudo las cosas que creamos que pueden servir para el próximo curso.
Armario ordenado

Si haces esas cinco semi-limpiezas, verás que hay muchos objetos que no has usado nada y que en realidad no vas a usar nunca más. Descubrirás que todo lo que necesita tu familia es tener menos, porque aunque no te lo creas, menos es más. Menos cosas es más tiempo para ti y para tu familia.

Es el momento de deshacerse de esas cosas. Hay que desechar, regalar o donar lo que no sirva, pues ocupa espacio y hace más difícil mantener el orden. Además, cuando las cosas no son útiles, no sólo no te facilitan la vida, sino que la complican al tener que estar pendiente de alguna forma de esas cosas que tienes y que sin embargo no te sirven para nada.

Y tú ¿cuándo encuentras el mejor momento para ordenar en tu casa? ¿haces semi-limpiezas y cambios de armario?

La importancia del orden en el hogar familiar

martes, 16 de febrero de 2016


Las labores como las de limpieza o bricolaje siempre las puedes subcontratar, e incluso que un decorador profesional te deje tu casa preciosísima. Así, con ayuda, te puedes quitar un gran peso de encima. Sin embargo, ordenar es algo que en mi opinión tiene que hacer uno mismo, pues es fundamental que encuentres tu propio orden. Sigue leyendo »

Tentenpiés saludables para el recreo y la merienda

lunes, 25 de enero de 2016


Ya te dije que las madres somos organizadas por necesidad. Y es que la necesidad agudiza el ingenio. Como cuando no sabemos qué poner para comer a la hora del recreo, uno de los clásicos quebraderos de cabeza en la buena alimentación de los niños. Toma nota de estas ideas que te traigo.
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Compra la ropa de tu bebé en otoño y renuévala en invierno

domingo, 27 de septiembre de 2015

Ya te conté cómo organizarte para ahorrar en las compras de tu bebé, sin embargo, hay dos momentos al año en los que los gastos se disparan un poco en las familias. Uno es la "vuelta al cole" y el otro es la cuesta de enero que a veces casi llega hasta febrero.

Nueva colección de otoño invierno ketekelo 2015-16


Los bebés gastan dos tallas de ropa por temporada

Además de que estas dos fechas son un tanto especiales en lo que a gastos en compras se refiere, cuando tienes un bebé hay que comprarle ropa dos veces por temporada, porque no paran de crecer. Yo casi no me he dado ni cuenta de que mi hija Ángela ya no es recién nacida y ya empieza a no servirle la ropa que tiene, crece tan rápido que ni me entero.

En la tienda online Ketekelo ya tienen la colección otoño-invierno 2015-16 con primeras marcas como Tuc Tuc, Bóboli o Tutto Piccolo. Lo bueno es que puedes comprar la ropa que necesites ahora para tu bebé y si la compras con el Plan Renove, cuando la devuelves recuperas parte del dinero que te costó (hasta un 40%) para gastar en nuevas prendas para el invierno de la talla de tu hijo.



Un "Plan Renove" muy ecológico

Con los productos que devuelven mamis como tú y como yo, Ketekelo acaba de inaugurar la sección de productos Casi Nuevos.  Son cositas que han renovado otras mamás, sólo usadas durante un plazo máximo de 4 meses, por lo que es una segunda mano "premium". Esta sección se irá actualizando periódicamente con los nuevos productos que las mamás vayan devolviendo para que puedan ser aprovechados por otras familias y fomentar así un consumo más sostenible.

Pero esta forma de compra ecológica no se aplica sólo a la ropa, también en todo tipo productos de puericultura como artículos de descanso y confort, higiene y alimentación, paseo y viaje, seguridad, juego y crecimiento.

Compra una minicuna y devuélvela con el Plan Renove para comprar la cuna

Hay quien para ahorrar prescinde de la minicuna y directamente compra la cuna porque es un desembolso de dinero y la minicuna sólo se usa durante los primeros meses. Sin embargo, si la compras con el Plan Renove de Ketekelo, la puedes devolver cuando se queda pequeña y recuperas parte del dinero que te costó (un 40%) para comprar la cuna o lo que quieras.

Así veo desde mi cama a mi hija Ángela dormir plácidamente en su minicuna Así veo desde mi cama a mi hija Ángela dormir plácidamente en su minicuna

La cuna de colecho Next2Me de la marca Chicco que tiene mi hija Ángela con Plan Renove de Ketekelo, se acopla perfectamente a nuestra cama convirtiéndose en una extensión de la misma pero respetando los espacios de descanso de cada uno. Tengo experiencia con una minicuna corriente con mis dos hijos mayores y para mí es genial poder ver a mi hija Ángela y comprobar que está descansando plácidamente sin tener que levantarme de la cama.

Cuna de colecho Next2Me de la marca Chicco Así duerme mi hija Ángela en su minicuna durante el día cerca de mí mientras yo trabajo en el ordenador

Para mí la minicuna es un imprescindible. Tiene unas dimensiones manejables como para poder moverla de una estancia a otra de la casa fácilmente y esto es muy práctico para tener a tu bebé cerca en todo momento. Me viene genial porque así durante el día también puedo tener a Ángela durmiendo plácidamente en su cuna y cerca de mí mientras trabajo en el ordenador. De esta forma puedo atender todas sus necesidades rápidamente.

Una minicuna es muy práctica, así que si estás embarazada, aprovecha para comprar ya la minicuna para tu bebé en Ketekelo, porque hasta el 30 de septiembre, con la compra de una minicuna de las marcas Micuna o Chicco, por sólo 15€ más puedes elegir el saco de dormir Grobag que quieras. Así que ¡date prisa y aprovecha!


Y a ti ¿Te parece útil una minicuna? ¿Y poder devolverla luego con un Plan Renove para comprar la cuna?

Escucha y aprende

domingo, 16 de noviembre de 2014

La doble lectura de la frase "Escucha y aprende". Durante años de mi vida, diría que incluso hoy en día, he oído la frase "escucha y aprende" para instarme a callar y acatar todo lo que me tenían que decir "mis mayores". Sin embargo, afortunadamente, hace tiempo que empecé a encontrarle otro sentido muchísimo más constructivo.

"Escucha y aprende" es una frase que representa la actitud de escucha con nuestros hijos. Tendemos a avasallarles con nuestros criterios de lo correcto y lo incorrecto, sin pararnos a ver qué opinan, qué les preocupa, qué les interesa, etc. Si aplicáramos ese ejercicio de escucha a la inversa, aprenderíamos la mejor manera de ayudar a nuestros hijos, nos situaríamos en sintonía con ellos.

Ilustración de pizarra con el abc y rótulo que pone "Escucha y Aprende"
El modelo educativo en el que sólo el profesor habla y los alumnos escuchan

No es fácil, ponerse en esa situación de escucha, implica inhibirnos a nosotros mismos, mientras que resulta más fácil imponer la inhibición del otro, en este caso de los hijos, que indefensos acatarán nuestras normas. Hace tiempo hablé de cómo conversar sin interrupciones. En ese artículo mencionaba que es importante enseñar a nuestros hijos a esperar y respetar el turno, pero la mayor parte de las veces se nos olvida que debemos hacer lo mismo con ellos: respetarlos, no interrumpirlos y escucharlos.

En el colegio se premia al alumno silencioso
Esta actitud de mandar al otro escuchar y aprender  la venimos interiorizando desde la infancia, especialmente en el colegio. Las clásicas aulas con los pupitres en línea dirigidos a escuchar al profesor que parece "predicar" desde su "púlpito" se siguen manteniendo. En lugar de clases que fomenten la conversación, el diálogo, el trabajo en equipo, la experimentación y el aprendizaje a través de las propias conclusiones.

Aula de pupitres en fila orientados hacia el profesor
Clásica aula dispuesta para que los alumnos escuchen al profesor y no hablen entre ellos

La participación y el propio pensamiento está penalizado. Si un alumno comparte una reflexión personal que es errónea o que no va en sintonía con las creencias del profesor, este le corregirá y le dirá que no está bien. Con eso lo único que se consigue es que el alumno no quiera volver a participar ni equivocarse en lugar de que aprenda del error si es que ha incurrido en él. Una buena alternativa sería preguntar al alumno el porqué de sus razonamientos, así se aprenderá del alumno si ha acertado o bien el propio alumno podrá reflexionar por qué su planteamiento es erróneo en el caso de que lo sea.

Con este tipo de educación no se enseña a los niños a que piensen, sino a que tomen lo que les dicen por bueno. Se atrofia la capacidad de pensar por sí mismos. El modelo en el que los alumnos no pueden hablar entre ellos y sólo habla el profesor ya no es operativo. Además está demostrado que la educación basada en la memoria no funciona, el 90% de lo que se aprende con ese método se olvida.

Enseñar a pensar más y mejor
Todo esto no lo digo yo, lo dice el Profesor Robert Swartz, Doctor en Filosofía por la Universidad de Harvard y director  del National Center for Teaching Thinking de Boston, que visitó Madrid recientemente y ofreció una conferencia con el título “Pensamiento crítico y creativo desde la escuela”, para pedagogos y educadores en el Colegio Brains de Madrid.

Robert Swartz, al finalizar su conferencia en el Colegio Brains de Madrid
Robert Swartz, al finalizar su conferencia en el Colegio Brains de Madrid

Además Swartz explicó que los niños piensan de manera natural como respirar, así que no parece necesario enseñarles a hacerlo. Sin embargo, la sociedad actual, envuelta en estímulos, como la publicidad, específicamente diseñada para hacernos dejar de pensar, lo hace totalmente necesario. También dijo que lo más importante que les podemos enseñar es a diferenciar si la información que encuentran es fiable y precisa o no.

Además, después de su conferencia tuve el placer de hacer una entrevista a Robert Swartz para la Fundación Melior que te recomiendo que leas sí o sí. Le pregunté temas polémicos como los deberes o la imposición que sufren los niños de tener que copiar los enunciados de los ejercicios, para obtener por respuesta lo que yo ya pienso, pero dicho por un referente mundial y pionero en la inclusión del pensamiento crítico y creativo en las aulas. También me dio alguna pauta para desde casa trabajar ese pensamiento crítico y de toma de decisiones.

Y tú ¿También fuiste educado en un modelo educativo que te mandaba callar y escuchar? ¿Cómo te gustaría que aprendiera tu hijo?

La primera vez que tu hijo usa el ordenador

jueves, 18 de septiembre de 2014

Manos de niños sobre el teclado de ordenador
La primera vez que tu hijo usa el ordenador

Para saber cuándo y cómo será la primera vez de nuestros hijos en algo, a veces puede servirnos de referencia nuestra propia primera vez, como por ejemplo cuando empezamos a hablar. Sin embargo, hay muchas primeras veces de nuestros hijos en las que no podremos usar nuestras propias primeras veces como modelo.

Cuándo usamos nosotros las nuevas tecnologías por primera vez
Así ocurre con la primera vez que usamos un ordenador. Nuestro mundo tecnológico no es nada comparable al de nuestros hijos. En nuestra avanzada vida escolar era cuando empezábamos a usar el ordenador más como una máquina de escribir que otra cosa, para pasar los trabajos escolares a limpio y entregarlos impresos. Quizás para jugar a algún juego de ordenador y poco más. En la adolescencia tuve un amago de aprender a usar MS-DOS que ahora recuerdo como horrible.

Ni qué decir tiene que no fue hasta mi época universitaria cuando tuve mi primera cuenta de correo electrónico que desbancó por completo a las cartas manuscritas, y más tarde, ejerciendo ya como profesional, cuando creé mis primeros perfiles en las redes sociales.

Hay que partir de la premisa de que nuestros hijos no cumplirán esos tiempos ni mucho menos, más que nada porque nosotros nos hemos ido adhiriendo a las tecnologías según han ido proliferando, pero cuando nuestros hijos han nacido, todas esas tecnologías ya estaban aquí, por eso son los llamados nativos digitales y como tales hay que ayudarles a que aprendan a vivir en el mundo en el que han nacido.

En ningún caso debemos pretender que nuestros hijos se adapten a nuestro mundo ni que vivan una infancia con la referencia de la nuestra propia, por muy buena que fuera. En su lugar, debemos ser nosotros los que nos adaptemos a su mundo que es el nuevo en el que les tocará vivir y en él están plenamente instaladas las nuevas tecnologías, nos guste o no. Cada momento y cada época tiene sus ventajas y sus inconvenientes, aprovechemos las ventajas de lo que nos toca vivir. Esto es extensible a todos los ámbitos.

Acompañar a nuestros hijos y animarles en el uso de las nuevas tecnologías
En el artículo que escribí para la Fundación Melior bajo el título Nativos digitales sí, huérfanos digitales no, explico, además de pautas para protegerlos en la red, que no podemos delegar en las nuevas tecnologías el cuidado, la educación y el entretenimiento de nuestros hijos. Somos nosotros los responsables de ello, eso sí, usando las nuevas tecnologías como estupendas herramientas con toda la cantidad de oportunidades y utilidades que nos brindan.

En ningún caso un dispositivo tecnológico y la experimentación virtual deben sustituir a la experiencia real, puesto que es algo irremplazable. Sin embargo, tampoco hay que dar la espalda a la multitud de oportunidades que nos brindan las nuevas tecnologías.

La mejor forma de proteger a nuestros hijos en Internet, es que nosotros sepamos movernos y usarlo, que no nos quedemos obsoletos. De esta forma, si nosotros hacemos un uso responsable y sano de las nuevas tecnologías, se lo podremos transmitir a ellos. Pero si por el contrario no sabemos y lo demonizamos, cuando está a la orden del día, perderemos autoridad en este tema. Nuestro hijo no nos buscará como referencia de uso, incluso podrá llegar a ocultarnos sus movimientos en este aspecto porque nosotros "no tenemos ni idea".

Los niños mimetizan todo lo que hacemos sus padres y aunque por un lado me molesta, me hace gracia ver como Bruno se acerca a mi ordenador cuando yo estoy tecleando y empieza a darle a la tecla ;)

Cuándo es el mejor momento para que usen las nuevas tecnologías
Diría casi que desde que son bebés e incluso fetos, pues podemos usar las nuevas tecnologías como fuente de información y de recursos que al final repercuten en el niño. Así ya nos estaremos informando de cuál puede ser el carrito mejor en relación calidad-precio, o bien las ventajas del porteo, cómo paliar los cólicos del lactante, y muchas otras cuestiones. Sin olvidar que gracias a la tecnología digital tendremos millones de fotos de nuestros bebés, y no como yo, que siendo la última tengo cuatro documentos gráficos de mi infancia :( A todos nos gusta ver fotos de pequeños, incluso cuando tenemos tres años nos gusta ver fotos de nosotros de bebés ;)

Cuando ya van creciendo, podemos usar los dispositivos para almacenar todo tipo de contenidos audiovisuales, desde todo el repertorio de Los Cantajuegos hasta un montón de episodios de Peppa Pig por ejemplo. Poco a poco podremos encontrar aplicaciones lúdicas interactivas que están disponibles gratuitamente tanto para iOS como Android y con las que pueden jugar y aprender las formas y colores por ejemplo.

Algún juego de este tipo lo uso de vez en cuando con Bruno (3 años), pero siempre con mi supervisión y compañía, entre otras cosas porque la tablet es mía, ellos no tienen sus propias tablets ni mucho menos, y no quiero que acabe hecha añicos. A él le encanta.

Lo maravilloso de ver cómo se relacionan los niños con los gadgets es que ves que para ellos todo es táctil y no lo conciben de otra manera y es muy divertido cuando tienes algún dispositivo con tecnología más antigua ver como intentan usarlo como los actuales.

Enseñar a los niños a que la tecnología esté a su servicio y no al revés
En casa tenemos dos tablets: una es exclusivamente mía, aunque esporádicamente la comparto con el resto. Hay otra que es de uso familiar, no propiedad de los niños, aunque yo no la suelo usar salvo con ellos, el Padredefamilia sí que la usa. El uso de la tablet lo controlamos nosotros, de la misma manera que controlamos cuándo se enciende la tele.

Me encanta cómo Carmen busca en YouTube tutoriales para hacer pulseras o alguna manualidad o vídeos de bailes modernos. Esto es usar la tecnología para satisfacer sus propios intereses como puede ser la papiroflexia por ejemplo. También ve vídeos de niñas americanas que cuentan en inglés cómo hacen un pastel, con lo cual doble función: además practica el inglés y poco a poco adquiere capacidad crítica sobre los contenidos. Comparte conmigo si un canal de YouTube le parece interesante porque tienen muy buenos tutoriales por ejemplo.

Así Carmen, aunque por supuesto aún no tiene ningún perfil en ninguna red social, está interactuando en las redes sociales. Yo también comparto con ella muchas cosas de las que yo hago en Internet y ella me da su aportación y en ocasiones ideas muy, muy buenas. Las posibilidades de poner la tecnología al servicio de nuestros intereses son inmensas. En casa no somos para nada de la idea de prohibir, en nada ayudará mantener a un niño aislado del mundo tecnológico, sino que lo hará vulnerable ante un mundo en el que no ha aprendido a desenvolverse.

Si de todos modos no te sientes seguro a la hora de proteger a tus hijos en el mundo digital, tenemos la suerte de contar con productos que ofrecen control parental que además se pueden implementar en todos los dispositivos del hogar y con los que se pueden limitar los contenidos que consideremos no adecuados para su edad.

Tener móvil es el rito de paso a la pubertad
En una ocasión oí a alguien comentar que el momento de tener móvil es el rito con el que se da el paso a la pubertad. No pudo estar más acertado en esa expresión, pues el móvil va unido a mayor autonomía y autogestión, son pequeños pasos de ensayos hacia la edad adulta. Suele ocurrir cuando los niños pasan al instituto. Los padres creemos que el que tengan móvil significa que los podremos localizar siempre, pero realmente el que tengan móvil no significa que tengan que estar siempre disponibles para nosotros, aunque nos gustaría. Del mismo modo que nosotros tampoco estamos disponibles indiscriminadamente y a cualquier hora para los demás. En cualquier caso aún no he llegado a esa etapa de la que supongo adquiriré otra perspectiva cuando me toque ;)

Y tus hijos ¿usan las nuevas tecnologías? ¿Te da miedo el que estén desprotegidos en Internet?

Este artículo forma parte de la colección de artículos bajo el título "La Primera Vez".

Situaciones "Consejos vendo y para mí no tengo"

jueves, 17 de julio de 2014

"Consejos vendo y para mí no tengo" o lo contrario de "predicar con el ejemplo". Yo soy muy refranera, aunque aún no había llegado a sacar ningún refrán en el blog, al menos que recuerde de forma consciente.

Un plato de jamón con el rotulo encima: Consejos vendo y para mí no tengo cuando... pico entre horas Las situaciones paradójicas en las que no predicamos con el ejemplo :P

"Consejos vendo y para mí no tengo" se lo pueden aplicar tanto madres y padres como todo adulto encargado de educar a un niño. Y es que ¿quien no le dice a los niños que se laven los dientes y luego pasa de hacer lo propio después de merendar? o que se laven las manos antes de sentarse a la mesa, o que no se dicen palabrotas y sobre todo, que no se pica entre horas... en fin. Yo intento ser honesta, pero aún así no me salvo y es que los instintos me traicionan.

Este tipo de situaciones paradójicas son exactamente las que representa de forma muy divertida el spot de la marca Casa Tarradellas, en el que todos “los mayores” pican entre horas ¡¡¡y a escondidas!!! y es que, al igual que los niños, a veces tampoco podemos resistirnos a nuestros instintos.


En mi caso el refrán "consejos vendo y para mí no tengo" creo que podría ser a la hora de soltar algún que otro "taco", de hecho mi hija Carmen es la que me controla con el tema y parece hasta que tiene un detector, pues los caza aunque la conversación no vaya con ella y es que a veces se me olvida que están delante cuando hablo.

¿Y tú? ¿cuál es tu situación "consejos vendo y para mí no tengo"?

Cómo poder conversar sin interrupciones

lunes, 14 de julio de 2014

Conversaciones sin interrupciones
Cómo mantener conversaciones sin interrupciones
Desde que soy madre cada vez me resulta más difícil mantener el hilo de una conversación hasta el final y sobre todo sin interrupciones, aunque poco a poco lo estoy consiguiendo. Pero no sólo son los vástagos los que afectan a esta realidad:

Quiero hablar con el Padredefamilia de algo y Carmen quiere que vea el último vídeo de Michael Jackson que ha descubierto en YouTube. Lo veo y le digo que muy bien y que vaya a ducharse. Intento retomar la conversación y entonces es Bruno el que se queja porque no puede abrir la puerta, le ayudo. ¿Por dónde iba? Ahh, ya.

Entonces el Padredefamilia me pregunta si quiero cenar ensalada de tomates con queso o con anchoas y que prepare las basuras para bajarlas. Suena una notificación de Twitter, alguien me ha mencionado, "favoriteo", me voy a los baños a recoger las bolsas de las papeleras y vuelvo a ver si antes de bajar puedo llegar a la mitad de mi mensaje.

Pero no, el grupo de pádel de Whatsapp me recuerda que tengo que reservar la pista para mañana no se me vaya a olvidar (benditos ellos que están pendientes, pues justo en el momento que hay que reservarla tengo demasiadas cuestiones entre manos, o entre palabras). Intercambio un par de frases y entonces es Carmen quien me llama para que le acerque el pijama para ponerse cuando salga de la ducha (le he repetido por activa y por pasiva que se lo prepare ella antes, pero la mayor parte de las veces se le olvida).

Llama la buenaabuela para saber qué tal le fue a Carmen su examen y si Bruno se acuerda de ella y la nombra. Paso el teléfono para que abuela y nietos puedan hablar mientras yo voy organizando las ropas. Terminan su conversación y retomamos dinámica de duchas, cenas, preparar las cosas para el día siguiente y acostarse.

Cuando ya por fin los niños están en la cama y tenemos nuestro ágape listo para hincarle el diente, es el momento de retomar la conversación, pero cuando nos acabamos de sentar oimos a Bruno llorar, el Padredefamilia va a su habitación, se le ha caído el osito al suelo, se lo recoge y vuelve a nuestra cena y conversación a medias.

En este "impasse" me he puesto a consultar los mensajes del grupo de Whatsapp de padres del cole que están comentando sobre cómo tienen que ir vestidos los niños para la fiesta de fin de curso y es que no me había enterado, así que cuando el Padredefamilia vuelve, aprovecha para ver qué se cuece en Facebook. Por fin ambos dos liquidamos todos los hilos de conversación y comunicaciones al margen, pero ya estamos en el final de la jornada y bastante cansados. Terminamos de despachar, seguro que se nos han quedado muchas cosas en el tintero de las que en ese momento ya ni nos acordamos.

Este puede ser un buen ejemplo de varios intentos fallidos de contarnos algo.

Los niños interrumpen y Whatsapp más
Ya Lucía de Baballa escribió un artículo en el que contaba su frenética comunicación vía Whatsapp, por suerte yo aún no he llegado a su nivel. Abrió el debate, pues aún quedan personas que no lo usan ni lo quieren tener. Personalmente yo estoy muy a favor. A mí me ayuda mucho a mantenerme muy en contacto con mis familiares que no los tengo cerca y así saben de los niños, puedo mandar fotos y vídeos, así como recibirlos. Por no decir que me ayuda a no perderme información de cosas que pasan en la clase de Bruno, lo que me viene muy bien porque él, contar, no es que cuente mucho. Además te permite conversar en entornos de silencio como conferencias, reuniones, etc.

Con todo esto tengo un montón de grupos: el grupo de mi familia, la familia del Padredefamilia, los colegas de patines, los de pádel, mis amigas de desayunos, los papás de la clase de Bruno, uno de amigas de Carmen. El Padredefamilia tiene otros tantos, unos en los que coincidimos y otros en los que no (el de los colegas y los de las bicis por ejemplo). Aún así creo que ambos podríamos incluso aumentarlos, ¿qué tal un grupo de madres blogueras por ejemplo? Ah no, que para eso tenemos Twitter que es más universal ;)

Las redes sociales también interrumpen conversaciones
Y es que no sólo es el Whatsapp lo que nos interrumpe, si tienes las redes sociales en el móvil, pues eso también puede cortar constantemente una conversación. Tanto los grupos de Whatsapp como los de Facebook o G+ pueden freírte a mensajes que muchas veces ni te interesaran. Pero si estás en un grupo, es para lo bueno y para lo malo, así que no vale quejarse, aunque te manden mil chistes manidos y repetidos del papelón de la selección española de fútbol en el Mundial, la abdicación del Rey, Letizia, las Infantas y hasta el Príncipe Carlos de Inglaterra por ejemplo.

Aún siendo consciente de todo esto, a mí todo tipo posibilidad de estar más en contacto, me parece beneficioso, el quid de la cuestión está en cómo gestionemos y hagamos uso de esas herramientas que nos "facilitan" la comunicación.

Cómo conseguir terminar una conversación sin interrupciones
En casa estamos aprendiendo a que este tipo de cosas no nos pasen, o al menos eso intentamos y para ello aplicamos una serie de pequeñas pautas.
  1. Lo primero de todo hay que discriminar la conversación importante de la que no lo es, así como la urgencia del mensaje. Puede que tengamos que hablar algo inmediatamente aunque no sea lo más importante del mundo.
  2. Elegir el momento en el que vamos a hablar de algo. Tenemos un tema importante que tratar y quizás el momento de la vorágine de baños, cenas y demás no es el mejor para conversar de nada que no sean vanalidades, ni para intentarlo, así que lo mejor será decir: "tengo que contarte esto, recuérdame que lo hablemos luego" y así emplazaremos la charla para cuando ambos dos estemos con los cinco sentidos en la conversación.
  3. Enseñar a nuestros hijos a no interrumpirnos y viceversa, a no ser que sea estrictamente necesario. Con el pequeño aún no podemos trabajar este aspecto, pero Carmen lo ha asimilado perfectamente. La mejor forma de inculcar algo así es respetándola a ella también en las mismas ocasiones. Es decir, que no la interrumpimos cuando ella está hablando o contando algo, nos respetamos los turnos.

    Del mismo modo le exigimos que lo haga con nosotros y con su hermano también, pues esto no es una cuestión de edad, no se trata de que el mayor tiene más derecho de hablar y es al que no hay que interrumpir. De hecho odio la frase esa de: "Estamos hablando los mayores". Se trata de respetar los turnos de palabra de todos.
  4. Disuadir para que no nos interrumpan. Para reforzar el hecho de que queremos que respeten nuestro momento de conversación, podemos poner un cartel informativo en la puerta que rece la frase: "Por favor, NO interrumpir. Padres intentando conversar". Aquí lo tienes para descargártelo y ponerlo en tu puerta o regalárselo a alguien que creáis que lo pueda necesitar.
  5. Liberarnos de la disponibilidad permanente. Nos hemos acostumbrado a que si suena el teléfono fijo en casa o bien nuestro móvil, siempre hay que contestar. Pues confieso, que yo ya no hago eso y que muchas veces lo veo sonar y no contesto.

    Además he visto quien llamaba, pero si estoy liada no me viene bien hablar con nadie. Así que dejo que el teléfono suene, sigo con lo que tenga entre manos y ya devolveré la llamada en otro momento que me venga mejor y asumiendo que para entonces puede ser que esa persona no pueda hablar, pero ya encontraremos el momento bueno para coincidir.

    Como siempre lo mejor es el punto medio, pues hay personas que no se sabe muy bien para qué tienen teléfono móvil si luego nunca contestan, pero cada cual es libre de hacer lo que quiera.
  6. Silenciar los grupos de Whatsapp. Lo confieso, ya muchas veces silencio estos grupos, y el padre de familia ni os cuento. Y es que hay que reconocer que el pitidito constante de los mensajes y notificaciones puede llegar a desquiciar. Si es algo importante ya me llamarán o me localizarán. Una batería de chistes o gracietas, la puedo consultar y responder en cualquier otro momento, como cuando bajo en el ascensor por ejemplo. Reconozco que a veces, cuando estoy en una reunión con el móvil en silencio y lo oigo vibrar por un mensaje de Whatsapp, caigo en la tentación de mirar el mensaje pero lo hago de forma breve y fugaz para saber qué es y ya contestaré en otro momento.
Aplicar estas pequeñas pautas para conseguir que en la pareja podamos tener la comunicación que deseamos, además es un muy buen entrenamiento para poder tener conversaciones coherentes también cuando estamos fuera de casa y con otras personas. Y vosotros ¿Conseguís tener conversaciones sin interrupciones? ¿Cómo lo hacéis?

Cómo no jugar con la ilusión de los niños

lunes, 7 de julio de 2014

He aprendido a no adelantar planazos o premios a mis hijos si no tengo la seguridad al 99,9% de que va a cumplirse.

También intento no dar falsas expectativas con la callada por respuesta a la típica pregunta de: «¿Luego vamos al parque? Marta va al parque», pues como se suele decir, el que calla otorga. Si, por miedo a decir que no por la presión social, no damos la negativa o advertimos de que es poco factible, lo más probable es que nuestros hijos lo entiendan como una respuesta afirmativa y se creen ilusiones. Así que cuando inevitablemente les tenemos que decir que no, montan el pollo universal. Normal, no sólo por no haberle dicho un no a tiempo que pudiera ir asimilando, sino porque encima, sin quererlo, le hemos hecho creer que sí.

El miedo a decir que no
A veces caemos en el error de callar para no decir que no y hacemos creer que sí. Porque no nos gusta decir que no y "fastidiarles", y adoptamos una comunicación poco clara. Pero es que si no se puede, no se puede.

Yo me rijo por hablar con claridad y pienso qué tipo de respuesta me gustaría que me dieran a mí si estuviera en su lugar y creo que sería que me hablaran claro clarinete. Pero el que no me digan que no, haciéndome creer que sí para al final ser que no, pues la sensación que me crea que me están tomando el pelo o, como dice mi amiga Blanqui, potreando, y eso cabrea -y mucho- y a nuestros hijos también. A los adultos nos gusta que nos hablen claro y a los niños también.

Dónde dije digo, digo Diego
Si bien es muy tentador prometer que en vacaciones vamos a ir todos los días al parque y experimentar la gratitud plena de nuestros vástagos y euforia ante una promesa que ellos viven como una realidad, esa euforia se puede convertir rápidamente en un gran reproche si te atreves a truncar sus expectativas.

Perderás toda la popularidad de la que pudieras gozar, teniendo en cuenta que eres su progenitor, y pasarás a ser el número uno de su lista de “los más odiados" y #Nosin razón, además de perder toda la credibilidad para futuras ocasiones, pues de alguna manera les estamos fallando.

Eso por no hablar de la cantidad de veces que los hijos preguntan en el momento menos oportuno o con una insistencia abrumadora y sólo por no oírles, se les dice que sí y luego... Pues eso, Dónde dije digo, digo Diego. Yo, en esas ocasiones, si no quiero dar una negativa inmediata y escueta, digo: luego lo hablamos y te explico. Eso ya mi hija lo va entendiendo como una negativa o una pseudo negativa porque cuando mi respuesta es de ese tipo es que tiene matices. Puede que lo que pida no sea factible cuando lo pide o como lo pide, pero sí mañana o lo que corresponda a la ocasión y por eso necesitamos hablarlo.

En general, yo intento cumplir todas mis promesas siempre y cuando no haya una causa de fuerza mayor que lo impida. Así que aunque me de una pereza enorme ir a comprar un helado porque lo que de verdad me apetece es irnos ya a casa, si lo he prometido, lo tengo que cumplir. Y si no quería ir, lo tenía que haber pensado antes de decirlo.

Cómo hacer para no tragarte tus propias palabras
Muchas veces, cuando no se está segura de ofrecer cierta prebenda, lo mejor es consensuar, así que en clave intento preguntar al Padredefamilia si le parece buena idea. Así no corro el riesgo de proponer algo que no se lleve a cabo porque haya alguna otra razón que yo desconozca que lo impida y entre dos siempre es más fácil tomar las decisiones.

En cualquier caso, si adelanto hacer algo que no estoy segura de que se vaya a cumplir, por la razón que sea, lo planteo como una probabilidad o posibilidad, no como algo seguro que va a ocurrir. Así mis hijos, sobre todo mi hija Carmen pues mi hijo Bruno aún es muy pequeño para razonar estas cosas, pueden disfrutar la idea de la probabilidad de que algo que les gusta y les hace ilusión se vaya a cumplir, tal y como nos ocurre a los mayores con las cosas que deseamos. Sin embargo, también me aseguro que puedan asimilar mejor la frustración de que no se cumpla, pues ya lo habremos hablado antes y aunque igualmente les fastidiará, no se generará una emoción de profundo reproche por promesas incumplidas y podrán aceptar mejor esas realidad.

De todos modos, hay que respetar su sentimiento totalmente legítimo de desilusión, una emoción ajustada al hecho y la realidad de que algo que deseamos no se cumple. Les podemos mostrar cómo sentimos que eso que desean no se cumpla, pero que no podemos hacer nada al respecto, salvo buscar ideas alternativas para que se sientan mejor al respecto (ojo, no sobornar). Así, además de empatizar con ellos, fomentamos el pensamiento lateral de búsqueda de alternativas. Cuando estemos en situaciones parecidas ellos también podrán entender que determinadas cosas nos frustren.

Una comunicación clara tiene muchas ventajas
  • No creamos falsas expectativas.
  • Evitamos conflictos innecesarios.
  • Ganamos en confianza y credibilidad para futuras ocasiones más importantes, pues sabrán que si no cumples algo de verdad será por no poder, no por no querer.
  • Generamos una relación empática y comprensiva por ambas partes.
  • Les damos ejemplo y enseñamos a ser personas "de palabra" sin comprometerse a la ligera con cosas que no saben si podrán cumplir.
Y vosotros ¿Cumplís la mayoría de vuestras promesas con vuestros hijos? ¿Cómo hacéis para que no se creen falsas expectativas? ¿Lo entienden y lo aceptan?

No medicalices tu vida ni la de tus hijos

domingo, 11 de mayo de 2014

Pastillas de medicamentos tachadas con una equis
¡No medicalices tu vida ni la de tus hijos!
Recientemente he publicado en la web de la Fundación Melior un artículo sobre la vida medicalizada bajo el título Vivir no es una enfermedad, no a la vida medicalizada. En él podrás encontrar datos sobre el porcentaje de medicamentos consumidos que son totalmente innecesarios y en ocasiones pueden llegar a ser hasta perjudiciales. Y no sólo los medicamentos, también hay un importante número de intervenciones innecesarias y evitables.

La salud es un gran negocio y el medicamento más rentable no es el que cura, sino el que trata los síntomas, así que no parece muy beneficioso para las farmacéuticas encontrar la cura a todas las enfermedades. Constantemente nos están vendiendo salud. En la publicidad televisiva son frecuentes los anuncios de medicamentos para los catarros, para la alergia, suplementos vitamínicos, para aumentar las defensas, para adelgazar y un largo etcétera.

Lo más fácil es tomarse una pastilla
Las farmacéuticas y los médicos no son los únicos culpables del exceso de medicalización. Nosotros mismos también tenemos nuestra parte de responsabilidad. Y es que parece que los medicamentos nos ofrecen evitar pasar por momentos que pueden ser algo desagradables, pero que a la vez son propios de la misma vida. Así queremos evadirnos de situaciones de desengaño por un desamor o del estrés por exceso de trabajo por ejemplo.

El salir airosos de estas situaciones requiere de un esfuerzo por nuestra parte. Se trata de un ejercicio que requiere una aceptación de las circunstancias, que las cosas no siempre pueden ser totalmente como nosotros deseamos, pero que podemos intentar hacer un esfuerzo para superar estas situaciones o cambiarlas en la medida de nuestras posibilidades. La vida no siempre es fácil, pero no por ello vamos dejar de vivirla y de disfrutarla. Y para ello lo mejor es poner un poco de sentido de humor y consumir profilaxis de "queteden" o "melapela" entre otros ;)
Foto de ImagineFarma

Y para el estrés recomiendo kits desestresantes como los que les regalamos a los profesores de los niños para que puedan afrontar el duro final de curso.

Volviendo a lo preocupante del tema, la verdad es que en ocasiones también queremos acortar fases naturales de nuestro cuerpo y medicalizamos situaciones como puede el acné en la adolescencia por ejemplo, la menopausia e incluso el embarazo y el parto. Así pues desde El Parto es Nuestro luchan por normalizar este proceso natural y acabar con la medicalización del parto o el trato de “enfermas” que en ocasiones se les dispensa a las embarazadas. Por no hablar del aumento del número de cesáreas en España y de las programadas a la carta, algo frecuente entre celebrities que por desgracia no predican con el buen ejemplo y son muchas veces punto de referencia para otras mujeres.

Los niños no son una excepción
Partiendo de que los niños puede empezar por medicalizarse desde su mismo nacimiento, conviene estar atentos y no excedernos como padres en nuestra responsabilidad de protección y de velar por su bienestar y buena salud, pues podemos llegar a conseguir el efecto contrario.

En esta búsqueda de equilibrio entre proporcionar a nuestros hijos los medicamentos y vacunas para que crezcan sanos y no abusar de los medicamentos y acaben siendo unos "yonkis", también hay que incluir la alimentación. De sobra es sabido que una buena alimentación es esencial para un correcto desarrollo, pero tampoco tenemos que dejarnos engañar por la constante publicidad de la industria alimentaria.

En la última década se han empezado a producir alimentos con propiedades de todo tipo, como los yogures que bajan el colesterol o productos enriquecidos con omega 3, calcio o cualquier otro aditivo de moda para “supuestamente" mejorar la salud. Esto lo hacen también con los productos destinados a los niños y los bebés como son la leche, los yogures, los cereales y los "potitos" que siempre contienen todo tipo de sustancias beneficiosas. Los niños son un gran filón para hacer caja, pues las industrias juegan con el deseo de los padres de dar a nuestros hijos lo mejor. Gastamos lo que sea necesario para adquirir productos que se suponen son mejores para nuestros hijos, cuando en realidad el alimento del mismo tipo que consume el resto de la familia es igual de adecuado.

A punto de haber intervenido innecesariamente a nuestra hija
Estoy convencida de que todos hemos sido víctimas de exceso de medicación en algún momento de nuestra vida pues es muy fácil caer en ellos. En casa tenemos un ejemplo muy reciente. A nuestra hija mayor Carmen de ocho años de edad le salió una protuberancia en la cara interna del labio inferior el pasado noviembre. En principio nos pareció algo semejante a una ampolla o yaga abultada y como ella no se quejaba de dolor, decidimos dejar pasar el tiempo a ver qué ocurría.

A finales de enero fuimos a la médico de cabecera pues no sólo no había desaparecido sino que además hasta había crecido. La doctora nos derivó a cirugía pediátrica en el hospital, a cuya consulta acudimos en febrero, y el cirujano nos explicó que se trataba de un mucocele y que era probable que remitiera espontáneamente, así que nos dio un margen hasta abril para ver qué pasaba.

A mediados de abril tuve que volver a la consulta, pero evité ir con Carmen por el trastorno de que pierda clase, tener que llevarla luego tarde al colegio, etc, etc, etc. A los que sois padres no os hacen falta explicaciones pues de sobra sabéis el trastorno que suponen este tipo de cosas. Le hice una foto con el móvil al mucocele que había pasado todo tipo de fases crecientes y decrecientes pero en ningún caso había desaparecido, para que el médico pudiera verlo sin que estuviera Carmen pero a su vez tuviera información y datos para decidir.

Salí de la consulta con varios volantes para análisis de preoperatorio, cita con el anestesista y volante para la intervención quirúrgica. Hicimos todo el proceso y si bien no nos hacía ninguna gracia a ninguno, menos a la propia Carmen, a su vez parecía la única solución. Nos dieron cita para la cirugía para el lunes 5 de mayo.

Durante el puente anterior a la intervención el mucocele parecía ir haciéndose más pequeño que nunca, así que con cita concertada en el hospital y todas las pruebas hechas no sabíamos que hacer, pues si volvía a crecer tendríamos que iniciar otra vez todo el proceso. Al final decidimos anular la intervención la misma mañana de la cita. A día de hoy puedo decir contenta que ha desaparecido del todo y nos hemos evitado una intervención innecesaria, lo que sí que nos hemos tragado han sido todas las consultas y análisis :P

Y vosotros ¿Qué situaciones de este tipo habéis vivido con vuestros hijos? ¿No tenéis la sensación de que nuestros hijos van más al médico de lo que íbamos nosotros? ¿No os resultan estresantes y excesivas todas las citas médicas a las que tenéis que llevar a los niños?

Cómo buscar y elegir el mejor colegio para tu hijo

lunes, 31 de marzo de 2014

Cómo buscar el mejor colegio para tu hijo
Cómo buscar el mejor colegio para tu hijo

Cómo buscar el mejor colegio para tu hijo es el gran quebradero de cabeza cuando los niños tienen entre dos y tres años. Todos los que hemos pasado por ello no tenemos un especial buen recuerdo del momento. Las dudas de estar eligiendo lo mejor y una vez tomada la decisión cruzar los dedos para que entre en el colegio que queremos.

Así que nos solidarizamos con los que están pasando por ese momento, como es el caso de Laura del blog Entremadres que cuenta cómo está siendo su propio proceso de búsqueda en su "operación colegio".

Tener una lista de criterios para buscar colegio
El mejor colegio no es el mismo para todos los niños, también depende de los gustos, necesidades y circunstancias concretas de cada familia. Yo hice una lista de 8 criterios básicos que se pueden tener en cuenta para buscar colegio. Aunque sí que es posible valorar algunos aspectos, creo que en cada familia se hará de distinta forma. Incluso la lista de criterios a evaluar también puede variar de unos padres a otros.

Por ejemplo, una familia que vive en un entorno rural no tendrá tantas opciones entre las que elegir, seguramente la decisión se puede reducir a homeschooling o el colegio del pueblo y en la mayoría de los casos esa disyuntiva ni se presenta porque muchas veces nos ceñimos más a lo clásico y conocido como es la escuela de toda la vida porque nos da más seguridad.

Conocer otras posibilidades como las pedagogías alternativas
Para mí, por el contrario, las posibilidades se multiplican cada vez más, pues yo misma estoy abierta a más opciones que antes también existían o estaban ahí pero yo ni conocía. Sin embargo, me encuentro más condicionada por el camino escolar de mi hija mayor. Y es que, muchas veces, el recorrido académico de los hermanos mayores va marcando, tanto para bien como para mal, el de los hermanos pequeños aunque sólo sea por cuestiones de practicidad y comodidad.

Sin embargo, aún cuando no nos decantemos por otros tipos de educación escolar, creo que conviene conocer las pedagogías alternativas de las que hablo en el artículo que escribí para la Fundación Melior "En busca del colegio perfecto", porque nos puede interesar aplicar algunos de sus principios en casa. En ese artículo hay una aproximación a esa diversidad de pedagogías con recursos que te pueden ayudar a profundizar más si te interesa y con los valiosísimos testimonios de dos madres que tienen una relación mas directa con esas otras posibilidades de educación.

Pedir recomendaciones y comprobar por uno mismo
El pedir recomendaciones de los coles que estás valorando para llevar a tu hijo es fundamental y muy útil como primera referencia, pero en mi opinión no exclusivo. Nadie se compra el coche que tiene el vecino sin ir al concesionario a verlo por sí mismo y probarlo. Así que a mí no me cabe en la cabeza que unos padres lleven a su hijo al colegio al que va su "vecinito" porque los papás están muy contentos y eso sea ya argumento suficiente como para no mirar más y ni siquiera visitarlo por sí mismos, sin embargo ocurre.

Siempre que alguien me pregunta por un colegio, le aconsejo que lo vea por sí mismo y juzgue, pues creo que más allá de lo que nos cuenten, como las propias impresiones y la información de primera mano, no hay nada.

Un colegio para toda la vida
El proceso de buscar colegio puede resultar tan estresante que muchos padres ya buscan un colegio para toda la etapa escolar de sus hijos hasta la universidad. Incluso lo hacen desde el momento que buscan guardería, pues hay muchos colegios que ya tienen guardería. Supongo que también eso es fruto de buscar seguridad en nuestra vida, parece que el programar cómo va a ser el futuro nos da más tranquilidad. Sin embargo los acontecimientos están demostrando que es importante ser resiliente.

En casa nos decantamos por un colegio público y que por lo tanto sólo abarca hasta la primaria. Sin embargo, llevar a tu hijo a un colegio que tiene educación secundaria tampoco tiene porque implicar que vaya a cursar en él hasta el bachillerato. Supongo que tenemos que darnos la posibilidad de equivocarnos al buscar colegio y cambiar si fuera necesario, a muchos niños les pasa que cambian durante sus primeros cursos de educación infantil y se adaptan sin ningún problema. Por ejemplo Bea, aunque ya tiene a sus hijas escolarizadas, aún se pregunta si van al colegio adecuado.

Y vosotros ¿Cómo fue o está siendo vuestra búsqueda de colegio perfecto para vuestros hijos? ¿Ya habéis encontrado el que os gusta o aún os preguntáis si es el adecuado?

8 criterios a tener en cuenta para buscar colegio

martes, 25 de marzo de 2014

8 criterios para buscar colegio
8 criterios para buscar colegio
Ocho criterios para buscar colegio
En la ardua tarea de cómo buscar el mejor colegio para tu hijo, conviene tener en cuenta distintos aspectos a valorar. Yo hablo de ocho variables, pero esta lista puede aumentar o incluso disminuir, según las necesidades, criterios y circunstancias de cada familia.
  1. Cercanía: Para mí fue uno de los aspectos más importantes, al vivir en una ciudad grande no quería que mis hijos se la recorrieran todos los días de punta a punta y esto además luego condiciona mucho su vida social cuando por ejemplo son los cumpleaños de los amigos. Pues se agradece que la mayoría de las fiestas sean en el barrio o que el resto de invitados residan también por la zona y nos podamos coordinar con otros papás.
  2. Tipo de alumnado: La sociedad actual es multicultural y siempre que la "microsociedad" del colegio sea reflejo proporcional del barrio en el que se reside, lo veo muy enriquecedor. Para mí es fundamental que mis hijos no vivan en una burbuja no acorde al tipo de personas que nos encontramos en el mundo en el que vivimos. Así que mi hija ha aprendido a decir los números en árabe y respeta la diversidad cultural o de cualquier otra índole de sus compañeros.
  3. Instalaciones: No es un elemento tan importante, aunque para mí es básico tener un mínimo, pues algunos colegios que conozco no tienen ni gimnasio para la clase de educación física.
  4. Idiomas: Aquí creo que todos lo tenemos claro y que los idiomas ya son un imprescindible, así que, lógicamente y en términos generales, este es un factor clave. Sin embargo, la enseñanza de asignaturas en otros idiomas puede llegar a ser un inconveniente para alumnos con necesidades especiales por ejemplo.
  5. Nuevas tecnologías: No tengo mucha experiencia en este ámbito, pues en el colegio de mi hija no usan tablet y aquí hay diversidad de opiniones y gustos. Sin embargo, parece lógico que se vayan implantando estos soportes también en la enseñanza, cuando las nuevas generaciones son nativos digitales. Por ejemplo, que tengan pizarras digitales (en el colegio de mis hijos sí que hay) lo veo un adelanto pues este tipo de soportes facilitan el acceso a multitud de recursos escolares. Aunque lo más importante es que los docentes sepan aprovecharlos.
  6. Educación religiosa: Pues aquí de nuevo entra el gusto de cada familia, mis hijos van a un colegio público y por lo tanto no es religioso, aunque sí que tiene la asignatura de religión como en todos los colegios.
  7. Cuestiones normativas como el uso de uniforme o no: Otro punto de discrepancia, pues se suele identificar como símbolo de educación tradicional estrictamente reglada. Sin embargo, muchos padres lo ven más como un elemento práctico a la hora de vestir a los alumnos en el día a día. En cualquier caso, la dicotomía uniforme sí, uniforme no, siempre puede suscitar un acalorado debate y en realidad se trata de un factor bastante secundario que depende más de los gustos de cada familia. Incluso conozco alguna madre que estaba en contra y se implantó en el colegio al que asistían sus hijas que tuvieron que vestirse con el uniforme. Finalmente, esta madre cambió de opinión al comprobar por sí misma que era muy cómodo. Sin entrar en polémica, en el colegio de mis hijos lo llevan y yo lo encuentro comodísimo y muy práctico.
  8. Tipo de pedagogía: Una buena pedagogía es aquella que mira al sujeto desde su contexto cultural, social y familiar, y por supuesto, toma en cuenta los factores políticos, económicos y religiosos que lo constituyen. Hace décadas, la educación escolar se reducía a la posibilidad de estudiar o no y la enseñanza y el aprendizaje reglado eran incuestionables. Sin embargo se están empezando a tener en cuenta las pedagogías alternativas a la hora de elegir un colegio, y es que este aspecto puede ser determinante para que un alumno se desarrolle con éxito en su proceso de crecimiento personal o por el contrario frustre su aprendizaje.

    Aún cuando no nos decantemos por otros tipos de educación escolar, creo que conviene conocer como pueden ser las pedagogías alternativas de las que hablo en el artículo que escribí para la Fundación Melior "En busca del colegio perfecto", porque nos puede interesar aplicar algunos de sus principios en casa. En ese artículo hay una aproximación a esa diversidad de pedagogías con recursos que te pueden ayudar a profundizar más si te interesa y con los valiosísimos testimonios de dos madres que tienen una relación más directa con esas otras posibilidades de educación.
¿Qué os parece esta lista de criterios a tener en cuenta para buscar colegio? ¿Os parece útil? ¿La vuestra es más corta o más larga?

Por qué es útil una agenda escolar y cómo usarla

jueves, 6 de febrero de 2014

Por el conocimiento que tengo de los colegios de nuestro barrio, al menos en los colegios públicos, a partir de ciertos cursos de primaria facilitan una agenda escolar a cada alumno. Este recurso es muy útil para la comunicación entre padres y profesores, pero también es una buenísima herramienta para que los niños empiecen a organizarse. Es una forma de responsabilizarles de sus tareas y quehaceres diarios.

Agenda escolar
Agenda escolar

Así que si en el caso de tus hijos el colegio no le proporciona una agenda, tener vuestra propia agenda o al menos una libreta que poder usar para este fin, puede ser un recurso muy útil. Si por el contrario tu hijo ya tiene agenda escolar, mi recomendación es alentarle a que la use lo máximo posible y sacarle todo el partido. Si empiezan a usar la agenda desde pequeños como un juego, pues para ellos es divertido, será una manera de aprender a organizarse desde una edad temprana. Esta rutina puede ser muy útil en su edad adulta.

Yo siempre use la clásica agenda escolar incluso en mi época universitaria y me era de gran ayuda. Años después y llegado el punto de la modernidad, utilizo mi propio smartphone y algunas aplicaciones específicas para ello y además me resulta aún más cómodo. Sin embargo, he de decir que lo fundamental no es el soporte que se utilice sino que se adquiera el hábito de organización y eso es algo siempre más fácil de adquirir desde pequeños, aunque no imposible de adultos siempre y cuando uno se lo proponga firmemente.

Razones para usar una agenda escolar
  1. Es una vía de comunicación entre las familias y profesores. Los padres pueden utilizarla para solicitar tutorías, enviar justificantes o avisos de falta de asistencia de sus hijos por ejemplo.
  2. Los niños la pueden llevar a todos sitios. La llevan y traen del colegio, de tal forma que allí la usan para anotar las cosas y en casa de consulta.
  3. La agenda nunca se olvida de nada pues está todo apuntado.
  4. Todo está en el mismo sitio. Lo que necesitan saber y cosas importantes que recordar las pueden aglutinar en la agenda.
  5. Les ayuda a planificarse tanto metas de tareas como su agenda de planes y ocupaciones. Aprenden a gestionar su tiempo contando con las cosas que tienen que hacer y lo que quieren hacer. Así pues, es importante que también reserven tiempo para divertirse y si quieren que lo apunten en la agenda también. Es importante aprender a compaginar el deber y el placer. Algo de lo que también debemos ser ejemplo nosotros mismos.
  6. Libera espacio en la cabeza. No tienen que estar haciendo el esfuerzo de acordarse de algo específico, sino tener la rutina de consultar la agenda para ver si hay algo importante de lo que ocuparse. Tal y como dice Mamá Convergente en su artículo La importancia de las listas y de trabajar de pie, si nos piden memorizar una serie de número (635, 962, 684, 5874, 365) porque nos los van a preguntar luego, seguramente no podamos trabajar bien en ese periodo, porque el cerebro trata de no olvidar esos número. Es decir que una parte del cerebro está ocupada, por lo tanto va a pensar peor. Con los deberes pasa igual, si los niños tienen que recordar las cosas que tienen que hacer, están pensando peor porque tienen parte del cerebro ocupado con una tarea. Por lo tanto hay que dejar el cerebro libre de esa tarea y la mejor forma es tener los deberes apuntados.
Cómo usar la agenda escolar
  1. En el colegio apuntar todo. Todas las tareas que hay que hacer para casa y las todas las cosas que hay que recordar como excursiones o algún material que hay que llevar a clase para algún proyecto por ejemplo. Apuntar con detalle todo como por ejemplo la página y número de los ejercicios que hay que hacer de deberes para casa.
  2. Escribir con lápiz o bolígrafo borrable. Esto les permitirá borrar y cambiar cosas si se han confundido o hay variación en los planes por ejemplo.
  3. En casa, a la hora de hacer las tareas, abrir la agenda para consultar y programar lo que hay que hacer.
  4. Al acabar las tareas, revisar la agenda y preparar todo para el siguiente día y así asegurarse de que se lleva todo lo que se necesita como libros, cuadernos, el neceser, material deportivo como la bolsa de los patines o de la piscina en nuestro caso por poner un ejemplo. Y dejar todo preparado como parte de los 7 trucos para estar listos a tiempo para ir al cole al día siguiente.
Nosotras a la agenda de Carmen le pusimos el típico cordón de plástico que se utiliza para hacer pulseras como separador para que sea más fácil y rápido abrir en la semana escolar en curso.

Qué hacer cuando la agenda escolar falla
A pesar de todo, los niños, al igual que nosotros los adultos, como es natural, caen en los mismos errores. A veces nos pasa que circunstancias concretas o nuestro estado de ánimo pueden influir para que, a pesar de toda nuestra organización, también seamos desordenados, impuntuales e ineficaces. Pero no hay que esperar que nadie lo haga todo bien y es bueno que nuestros hijos también aprendan esa máxima de que no se puede ser siempre perfecto y que es razonable permitirnos nuestro margen de error.

En el caso de nuestros hijos, al igual que nosotros, sufrirán las consecuencias de sus errores, aunque siempre podemos tener un truco y un as en la manga para echarles algún cable de vez en cuando. Así por ejemplo cuando mi hija se ha olvidado de apuntar los deberes o de traer el libro del examen a casa, las nuevas tecnologías nos han sido de gran utilidad.

WahtsApp, un recurso para saber qué estudiar
WahtsApp, un recurso para saber qué estudiar
Con el sistema de mensajería de WhatsApp he podido comunicarme con otras madres que, o bien nos han dicho los ejercicios que había que hacer y que Carmen se había olvidado de apuntar, o que incluso en una ocasión, muy amablemente y pacientemente, nos pasaron fotos de las páginas del libro de texto para poder repasar el examen del día siguiente.

Es bueno tener la capacidad de generar recursos para las ocasiones de despistes, otra muy buena enseñanza para nuestros hijos, pues las cosas no siempre salen como deben o como nos gustaría y hay que ser resilientes ante la dificultad. Además, estar conectado vía WhatsApp o cualquier otra aplicación de mensajería con otros padres puede sernos de gran utilidad en múltiples ocasiones.

¿Y a vosotros cómo os gusta organizaros? ¿Usáis agenda para vuestras tareas? ¿Vuestros hijos usan agenda en sus colegios? ¿Qué hacéis cuando se les olvida algo para solucionarlo?

Cómo enseñar a compartir por decisión y no por obligación

sábado, 16 de noviembre de 2013

Cómo enseñar a compartir
Cómo enseñar a compartir

Hace unos días tuvimos una reunión con la profesora de Bruno. Nos dijo que un día le "sugirió" a Bruno que fuera generoso con la manida expresión "hay que compartir" y la respuesta de mi vástago fue "no quiero compartir". A juicio de la profesora le pareció una expresión con una carga muy negativa. Supongo que semejante afirmación podría haberme alarmado si no fuera por mis propias ideas con respecto a cómo enseñar a mis hijos a compartir. Y es que sin haber comprobado las ventajas que te puede aportar el compartir, a priori lo lógico es que no renuncies al juguete con el que te lo estás pasando tan bien y mucho menos sólo porque alguien te diga que tienes que hacerlo. A compartir también se aprende pero no por obligación.

Si quieres saber cómo puedes enseñar a tu hijo a compartir no te pierdas el artículo que he escrito para el blog de 5mimitos. Sobre todo no le obligues a compartir porque puedes conseguir el efecto contrario. Además todo aprendizaje necesita su tiempo, así que un niño de tres años no va a empezar de forma repentina a prestar todos sus juguetes, sino que será algo que vaya surgiendo de forma paulatina según las experiencias positivas que vaya teniendo al compartir. Nosotros nos debemos preocupar de reforzar esos comportamientos cuando surjan de forma espontánea y por propia decisión.

Y vosotros ¿obligáis a vuestros hijos a compartir?

Miércoles Mudo: #Nosin mochilas para la vuelta al cole

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Mochilas para la vuelta al cole
Mochilas para la vuelta al cole
Miércoles Mudo” es un carnaval de blogs o blog hop iniciado por Maybelline de Naturalmente Mamá y participar es muy fácil, solo debes publicar los miércoles una foto (s) sin escribir nada para explicarla (s) (de ahí viene lo mudo). Luego no olvides enlazar en el linky que está debajo y dejar un comentario en cada uno de los blogs que decidas visitar. Para conocer cómo nació el Miércoles mudo y sus reglas, puedes hacer click aquí.

El sexo en los niños y el embarazo adolescente

jueves, 11 de julio de 2013

Día Mundial de la Población 2013: embarazo adolescente
Ilustración de Iván Huelves

Hoy se celebra el Día Mundial de la Población. En la actualidad la cifra de personas que vivimos en el planeta sobrepasa los 7 mil millones y sigue creciendo. Debido al constante crecimiento demográfico se instituyó este día para prestar más atención a los problemas que conlleva, a los derechos humanos y al desarrollo sostenible.

El Día Mundial de la Población 2013 dedicado al embarazo adolescente
Cada año el Fondo de Población para las Naciones Unidas (UNFPA) lanza un tema para desarrollar en las actividades del Día Mundial de la Población. Muchas de las temáticas han ido muy en relación a la planificación familiar y la salud reproductiva. En 2013 va aún más allá, esta edición trata El embarazo en la adolescencia.

He escrito un artículo para la Fundación Melior bajo el título El Día Mundial de la Población 2013 dedicado al Embarazo Adolescente. Os recomiendo su lectura porque ahí trato con más detalle las circunstancias que rodean el embarazo adolescente y la lamentable situación en la que se encuentran muchas niñas. Más de las que yo podía imaginar. Así cómo las medidas que se proponen desde la ONU (Naciones Unidas) para minimizar el embarazo adolescente y los beneficios si se consigue.

Toda esta información unida al polémico caso de la niña de 11 años embarazada en Chile me ha removido por dentro. Si bien es cierto que en mi entorno no tengo casos de circunstancias sociales como los que describe el UNFPA esto me ha hecho reflexionar sobre la importancia de la educación sexual.

La Educación sexual desde niños
Esta misma semana Mamá también sabe, publicó un post sobre ¿Cómo y cuándo hablar de sexo con los niños?. Leyendo su artículo me sorprendió que en Colombia desde los siete años tienen educación sexual en los colegios. Pero bien pensado creo que es el momento ideal para empezar con ello, con diez años ya me parece tarde y creo que en España estamos atrasados en este tema. También contaba cómo su hijo mayor empezó a hablar de la palabra "follar" y cosas de esas.

En el curso de mi hija Carmen (2º de Educación Primaria), los niños también han tocado temas y palabras de connotación sexual entre ellos pero con total ignorancia y sin ningún criterio. Sin ir más lejos, justo ayer estábamos comiendo y viendo el informativo a la vez y salió una noticia sobre prostitutas. Le pregunté a Carmen si sabía lo que era y me dijo que sí que una puta. Le volví a preguntar si sabía que era eso y me dijo que no. Sencillamente le dije que eran mujeres que se dejaban dar besos y tocar a cambio de dinero y parece ser que la idea no le gustó mucho. Al menos intentamos darle nociones de las cosas adaptadas a su edad comprensiva.

Creo que es importantísimo dar una buena educación sexual tanto a los niños como a las niñas y que reciban toda la información necesaria para que llegado el momento puedan elegir con toda la información y la libertad su propia planificación familiar tal y como persigue el UNFPA.

Cómo quitarse el miedo al homeschooling

domingo, 14 de abril de 2013

Educar en casa
Educar en casa

Es época de escolarizar a nuestros hijos. Yo ya he pasado por esa experiencia con mi hija mayor Carmen y ahora me toca con Bruno, aunque con el segundo ya es más fácil pues al menos ya tienes una decisión tomada.

En el mundo virtual dentro de la blogosfera maternal y en mi entorno real, veo como este momento es especialmente delicado para todos los padres. Todos buscamos el colegio ideal que concuerde con los valores y enseñanzas que les queremos transmitir a nuestros hijos. Una labor del todo difícil porque encontrar el colegio que te guste y que además consigas plaza es bastante complicado. Y si a eso le añadimos que nuestro sistema educativo tiene bastantes deficiencias pues la cosa se complica mucho.

Lo importante no es un buen colegio, es un buen profesor
Qué colegio elegimos para nuestros hijos nos quita el sueño. Pero al final gran parte se reduce a la suerte que tengas con el profesor que te toque y esto es algo que ocurre en colegios estupendos y en colegios horrendos. Supongo que una garantía de que el profesor de nuestros hijos nos gusta, sería que fuéramos nosotros mismos quienes les enseñáramos ;) Pues eso es posible si practicas la educación en casa, internacionalmente conocida como homeschooling. 

Esta semana he escrito un artículo para la Fundación Melior sobre cómo el homeschooling crece en España y busca la legalidad. Documentándome para este artículo he tenido la suerte de poder conocer a Sergio Saavedra, jurista de profesión, padre homeschooler y portavoz de la Asociación por la Libre Educación (ALE). Ha sido un lujazo por todo el tiempo que ha dedicado a explicarme con gran detalle cómo funciona este tipo de educación tanto en nuestro país como en el extranjero. 

Falsas creencias de educar en casa
He podido conocer más de cerca esta modalidad educativa y enterrar muchos falsos mitos y leyendas negras sobre la misma. Aunque siendo sincera no conozco directamente a una familia que lo practique, pero me encantaría, de las experiencias de los demás se aprende.

Oyendo hablar a Sergio me han dado muchísimas ganas de conocer a su familia y a sus hijos, que se nota que están en un entorno en el que piensan mucho en ellos y que sus padres intentan darles la mejor educación. Para nada me ha parecido que su familia sea radical, rara o extremista.

Falsas creencias del homeschooling
Falsas creencias del homeschooling
Educar en casa no te obliga a cumplir unos horarios de levantarse y tener que llevar a los niños al cole, pero no me parece nada cómodo el tener a tus hijos en casa y asumir totalmente la labor educativa. Creo que el preparar los materiales y contenidos es muchísimo trabajo y por lo tanto, y en mi opinión, exige una absoluta vocación y dedicación por parte de los padres. Yo no podría, pero lo admiro.

Contrariamente a lo que podemos pensar, los homeschoolers no están siempre en casa. El no tener la obligación de asistir a un centro educativo les da total libertad para cada día trasladar el aprendizaje donde lo crean más conveniente. Así van a bibliotecas, museos, conservatorios de música, entornos naturales, etc. Y por supuesto también tienen otras actividades fuera del aprendizaje en casa. Es en las actividades deportivas, artísticas, de música o idiomas, dónde coinciden con compañeros que sí que están escolarizados.

No son niños que no socialicen, es sólo que no socializan permanentemente con los mismos niños y de la misma edad. Y esto ya es cuestión de gustos y preferencias, puede que para algunos padres sea fundamental que sus hijos pasen gran parte del tiempo con coetáneos. Yo personalmente creo que lo importante es saber relacionarse con personas de todo tipo y es cierto que a veces los niños miran a las personas mayores con miedo o incluso como si fueran extraterrestres.

Pero el mayor miedo de todos es el de que los niños no aprendan. Sergio Saavedra me contó todo lo contrario, «yo he visto muchísimos padres que cuando se han preocupado de verdad de la educación de sus hijos en las etapas tempranas, en el momento de acceder a la educación primaria, han visto que el niño tendría que retrasarse en conocimientos».

Motivos para hacer homeschooling
Hay muchos motivos para educar a los hijos en casa, primero está el total convencimiento de que educar en familia es la mejor forma que tienen de aprender los hijos. Sin embargo hay otros caminos por los que algunas familias llegan a este tipo de educación.

En algunos casos se afronta la educación en casa en la etapa infantil en la que la escolarización no es obligatoria y, como bien decía Sergio, cuando van a llevar a esos niños al colegio, sus padres se encuentran con que sus hijos han aprendido muchísimo más que los niños escolarizados y es entonces cuando escolarizarles les parece un retroceso.

Otros casos son los niños de altas capacidades, que lamentablemente muchas veces se encuentran en situación de fracaso escolar dentro de nuestro sistema educativo que no sabe dar salida a las necesidades de estos alumnos. También los niños de necesidades especiales precisan una atención que en ocasiones su centro escolar no les brinda. Este fue el caso de el autor del blog Mi bachillerato, un alumno que relató cómo fue durante dos años su aprendizaje en casa y cómo esta modalidad le ayudaba con sus hándicaps.

Creo que hay que ser valiente para educar a los hijos en casa. Tanto por las trabas legales que te puedes encontrar en España al no estar esta modalidad reconocida, como las dudas de si le estás dando a tu hijo lo que necesita. Por supuesto sin pasar por alto el esfuerzo de los padres tanto económico como del trabajo que supone. A esto muchas veces se le añade la presión e incomprensión social. Yo creo que el mayor problema es que la mayoría no conocemos bien el homeschooling y eso nos produce temor y por lo tanto rechazo.

Tesis sobre el homeschooling en España y trabas por la perspectiva de género
Carlos Cabo, catedrático de instituto y profesor asociado de la Universidad de Oviedo, publicó una tesis en la que analiza este fenómeno España. Por su parte, Madalen Goiria, profesora titular de Derecho Civil de la Universidad del País Vasco, desarrolló su tesis "La opción de educar en casa" que defendió en noviembre de 2012 y con la que se doctoró Cum Laude por unanimidad del tribunal calificador, a pesar de que varios miembros se manifestaron totalmente contrarios a la opción defendida en la tesis.

Según la crónica de la defensa de la tesis, la Doctora Valpuesta, de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, considera preocupante que los pediatras y ginecólogos se estén "cargando" décadas de lucha feminista. La lactancia materna a demanda, el porteo, la no vacunación y, por extensión, la pretensión educadora de las madres homeschoolers supone, según Valpuesta, una inaceptable "sublimación de la maternidad" que no dudó en calificar de "locura".

Lo que sí que es una locura es que la "perspectiva de género" como la llama la Doctora Valpuesta, vaya por delante de la elección de cada mujer, bien sea quedarse en casa a educar de sus hijos, pasarse la vida fregando la escalera de su casa o encerrarse doce horas en una oficina. Vamos, que los años de lucha por la igualdad de la mujer, cosa que aún está en proceso, han dado como resultado que en lugar de la opción de trabajar, la mujer tiene la obligación de trabajar fuera de casa porque si no no está teniendo en cuenta la perspectiva de la igualdad de género. ¡Algo demencial!

Me parece increíble que en un tribunal calificador de una tesis doctoral, se vaya en contra la libertad educativa porque habría mujeres que elegirían quedarse en casa a educar de sus hijos en lugar de trabajar. ¿Y qué problema hay con eso? ¿No se supone que estamos en un país libre en el que cada uno puede hacer lo que quiera sin estar sujeto a estereotipos? Pues no, nos soltamos de las cadenas de la maruja de casa para encadenarnos a la ejecutiva agresiva de la oficina. No es el tema de este artículo, pero no podía dejar pasar por alto una valoración de este tipo.

El homeschooling con una nota de humor
Un día mi hija estaba viendo la serie americana Buena Suerte Charlie, y yo que nunca la veo, ese día me detuve a mirarla un poco. He intentado por todos los medios encontrar en la red ese fragmento para enlazarlo aquí y compartirlo, pero ha sido imposible, intentaré reproducirlo porque me resultó muy gracioso.

En ese capítulo se hizo una parodia del homeschooling. La secuencia mostraba a una chica homeschooler en su propio baile de graduación. Al baile, que era en el sótano de su casa y con su abuela como DJ, invitó a un chico (ya sabemos quienes iban a ser el rey la reina del baile, estaba claro) que cuando llegó a la fiesta le presentó a su "madre, profesora de biología, profesora de historia, profesora de matemáticas ..."

En mi opinión tuvo mucha gracia, espero que nadie se moleste, sólo quería terminar este artículo con una nota de humor. Lo cierto es que es mejor verlo que leerlo y además yo no tengo mucha gracia para contar las cosas, así que si alguien encuentra esta secuencia en YouTube, que no dude en decírmelo que estaré encantada de incluirla.