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Cómo ahorrar dinero con el Ticket Guardería

viernes, 15 de julio de 2016


El pago de una escuela infantil es un coste importante para la familia, así que hay que ingeniárselas para economizarlo al máximo. Seguro que conoces de sobra los Tickets Restaurant, pero igual no te suena lo del Ticket Guardería. Por eso, si vas a llevar a tu peque a la guardería, lo que te voy a contar te interesa, sigue leyendo. Sigue leyendo »

Compra la ropa de tu bebé en otoño y renuévala en invierno

domingo, 27 de septiembre de 2015

Ya te conté cómo organizarte para ahorrar en las compras de tu bebé, sin embargo, hay dos momentos al año en los que los gastos se disparan un poco en las familias. Uno es la "vuelta al cole" y el otro es la cuesta de enero que a veces casi llega hasta febrero.

Nueva colección de otoño invierno ketekelo 2015-16


Los bebés gastan dos tallas de ropa por temporada

Además de que estas dos fechas son un tanto especiales en lo que a gastos en compras se refiere, cuando tienes un bebé hay que comprarle ropa dos veces por temporada, porque no paran de crecer. Yo casi no me he dado ni cuenta de que mi hija Ángela ya no es recién nacida y ya empieza a no servirle la ropa que tiene, crece tan rápido que ni me entero.

En la tienda online Ketekelo ya tienen la colección otoño-invierno 2015-16 con primeras marcas como Tuc Tuc, Bóboli o Tutto Piccolo. Lo bueno es que puedes comprar la ropa que necesites ahora para tu bebé y si la compras con el Plan Renove, cuando la devuelves recuperas parte del dinero que te costó (hasta un 40%) para gastar en nuevas prendas para el invierno de la talla de tu hijo.



Un "Plan Renove" muy ecológico

Con los productos que devuelven mamis como tú y como yo, Ketekelo acaba de inaugurar la sección de productos Casi Nuevos.  Son cositas que han renovado otras mamás, sólo usadas durante un plazo máximo de 4 meses, por lo que es una segunda mano "premium". Esta sección se irá actualizando periódicamente con los nuevos productos que las mamás vayan devolviendo para que puedan ser aprovechados por otras familias y fomentar así un consumo más sostenible.

Pero esta forma de compra ecológica no se aplica sólo a la ropa, también en todo tipo productos de puericultura como artículos de descanso y confort, higiene y alimentación, paseo y viaje, seguridad, juego y crecimiento.

Compra una minicuna y devuélvela con el Plan Renove para comprar la cuna

Hay quien para ahorrar prescinde de la minicuna y directamente compra la cuna porque es un desembolso de dinero y la minicuna sólo se usa durante los primeros meses. Sin embargo, si la compras con el Plan Renove de Ketekelo, la puedes devolver cuando se queda pequeña y recuperas parte del dinero que te costó (un 40%) para comprar la cuna o lo que quieras.

Así veo desde mi cama a mi hija Ángela dormir plácidamente en su minicuna Así veo desde mi cama a mi hija Ángela dormir plácidamente en su minicuna

La cuna de colecho Next2Me de la marca Chicco que tiene mi hija Ángela con Plan Renove de Ketekelo, se acopla perfectamente a nuestra cama convirtiéndose en una extensión de la misma pero respetando los espacios de descanso de cada uno. Tengo experiencia con una minicuna corriente con mis dos hijos mayores y para mí es genial poder ver a mi hija Ángela y comprobar que está descansando plácidamente sin tener que levantarme de la cama.

Cuna de colecho Next2Me de la marca Chicco Así duerme mi hija Ángela en su minicuna durante el día cerca de mí mientras yo trabajo en el ordenador

Para mí la minicuna es un imprescindible. Tiene unas dimensiones manejables como para poder moverla de una estancia a otra de la casa fácilmente y esto es muy práctico para tener a tu bebé cerca en todo momento. Me viene genial porque así durante el día también puedo tener a Ángela durmiendo plácidamente en su cuna y cerca de mí mientras trabajo en el ordenador. De esta forma puedo atender todas sus necesidades rápidamente.

Una minicuna es muy práctica, así que si estás embarazada, aprovecha para comprar ya la minicuna para tu bebé en Ketekelo, porque hasta el 30 de septiembre, con la compra de una minicuna de las marcas Micuna o Chicco, por sólo 15€ más puedes elegir el saco de dormir Grobag que quieras. Así que ¡date prisa y aprovecha!


Y a ti ¿Te parece útil una minicuna? ¿Y poder devolverla luego con un Plan Renove para comprar la cuna?

Escucha y aprende

domingo, 16 de noviembre de 2014

La doble lectura de la frase "Escucha y aprende". Durante años de mi vida, diría que incluso hoy en día, he oído la frase "escucha y aprende" para instarme a callar y acatar todo lo que me tenían que decir "mis mayores". Sin embargo, afortunadamente, hace tiempo que empecé a encontrarle otro sentido muchísimo más constructivo.

"Escucha y aprende" es una frase que representa la actitud de escucha con nuestros hijos. Tendemos a avasallarles con nuestros criterios de lo correcto y lo incorrecto, sin pararnos a ver qué opinan, qué les preocupa, qué les interesa, etc. Si aplicáramos ese ejercicio de escucha a la inversa, aprenderíamos la mejor manera de ayudar a nuestros hijos, nos situaríamos en sintonía con ellos.

Ilustración de pizarra con el abc y rótulo que pone "Escucha y Aprende"
El modelo educativo en el que sólo el profesor habla y los alumnos escuchan

No es fácil, ponerse en esa situación de escucha, implica inhibirnos a nosotros mismos, mientras que resulta más fácil imponer la inhibición del otro, en este caso de los hijos, que indefensos acatarán nuestras normas. Hace tiempo hablé de cómo conversar sin interrupciones. En ese artículo mencionaba que es importante enseñar a nuestros hijos a esperar y respetar el turno, pero la mayor parte de las veces se nos olvida que debemos hacer lo mismo con ellos: respetarlos, no interrumpirlos y escucharlos.

En el colegio se premia al alumno silencioso
Esta actitud de mandar al otro escuchar y aprender  la venimos interiorizando desde la infancia, especialmente en el colegio. Las clásicas aulas con los pupitres en línea dirigidos a escuchar al profesor que parece "predicar" desde su "púlpito" se siguen manteniendo. En lugar de clases que fomenten la conversación, el diálogo, el trabajo en equipo, la experimentación y el aprendizaje a través de las propias conclusiones.

Aula de pupitres en fila orientados hacia el profesor
Clásica aula dispuesta para que los alumnos escuchen al profesor y no hablen entre ellos

La participación y el propio pensamiento está penalizado. Si un alumno comparte una reflexión personal que es errónea o que no va en sintonía con las creencias del profesor, este le corregirá y le dirá que no está bien. Con eso lo único que se consigue es que el alumno no quiera volver a participar ni equivocarse en lugar de que aprenda del error si es que ha incurrido en él. Una buena alternativa sería preguntar al alumno el porqué de sus razonamientos, así se aprenderá del alumno si ha acertado o bien el propio alumno podrá reflexionar por qué su planteamiento es erróneo en el caso de que lo sea.

Con este tipo de educación no se enseña a los niños a que piensen, sino a que tomen lo que les dicen por bueno. Se atrofia la capacidad de pensar por sí mismos. El modelo en el que los alumnos no pueden hablar entre ellos y sólo habla el profesor ya no es operativo. Además está demostrado que la educación basada en la memoria no funciona, el 90% de lo que se aprende con ese método se olvida.

Enseñar a pensar más y mejor
Todo esto no lo digo yo, lo dice el Profesor Robert Swartz, Doctor en Filosofía por la Universidad de Harvard y director  del National Center for Teaching Thinking de Boston, que visitó Madrid recientemente y ofreció una conferencia con el título “Pensamiento crítico y creativo desde la escuela”, para pedagogos y educadores en el Colegio Brains de Madrid.

Robert Swartz, al finalizar su conferencia en el Colegio Brains de Madrid
Robert Swartz, al finalizar su conferencia en el Colegio Brains de Madrid

Además Swartz explicó que los niños piensan de manera natural como respirar, así que no parece necesario enseñarles a hacerlo. Sin embargo, la sociedad actual, envuelta en estímulos, como la publicidad, específicamente diseñada para hacernos dejar de pensar, lo hace totalmente necesario. También dijo que lo más importante que les podemos enseñar es a diferenciar si la información que encuentran es fiable y precisa o no.

Además, después de su conferencia tuve el placer de hacer una entrevista a Robert Swartz para la Fundación Melior que te recomiendo que leas sí o sí. Le pregunté temas polémicos como los deberes o la imposición que sufren los niños de tener que copiar los enunciados de los ejercicios, para obtener por respuesta lo que yo ya pienso, pero dicho por un referente mundial y pionero en la inclusión del pensamiento crítico y creativo en las aulas. También me dio alguna pauta para desde casa trabajar ese pensamiento crítico y de toma de decisiones.

Y tú ¿También fuiste educado en un modelo educativo que te mandaba callar y escuchar? ¿Cómo te gustaría que aprendiera tu hijo?

Situaciones "Consejos vendo y para mí no tengo"

jueves, 17 de julio de 2014

"Consejos vendo y para mí no tengo" o lo contrario de "predicar con el ejemplo". Yo soy muy refranera, aunque aún no había llegado a sacar ningún refrán en el blog, al menos que recuerde de forma consciente.

Un plato de jamón con el rotulo encima: Consejos vendo y para mí no tengo cuando... pico entre horas Las situaciones paradójicas en las que no predicamos con el ejemplo :P

"Consejos vendo y para mí no tengo" se lo pueden aplicar tanto madres y padres como todo adulto encargado de educar a un niño. Y es que ¿quien no le dice a los niños que se laven los dientes y luego pasa de hacer lo propio después de merendar? o que se laven las manos antes de sentarse a la mesa, o que no se dicen palabrotas y sobre todo, que no se pica entre horas... en fin. Yo intento ser honesta, pero aún así no me salvo y es que los instintos me traicionan.

Este tipo de situaciones paradójicas son exactamente las que representa de forma muy divertida el spot de la marca Casa Tarradellas, en el que todos “los mayores” pican entre horas ¡¡¡y a escondidas!!! y es que, al igual que los niños, a veces tampoco podemos resistirnos a nuestros instintos.


En mi caso el refrán "consejos vendo y para mí no tengo" creo que podría ser a la hora de soltar algún que otro "taco", de hecho mi hija Carmen es la que me controla con el tema y parece hasta que tiene un detector, pues los caza aunque la conversación no vaya con ella y es que a veces se me olvida que están delante cuando hablo.

¿Y tú? ¿cuál es tu situación "consejos vendo y para mí no tengo"?

Cómo no jugar con la ilusión de los niños

lunes, 7 de julio de 2014

He aprendido a no adelantar planazos o premios a mis hijos si no tengo la seguridad al 99,9% de que va a cumplirse.

También intento no dar falsas expectativas con la callada por respuesta a la típica pregunta de: «¿Luego vamos al parque? Marta va al parque», pues como se suele decir, el que calla otorga. Si, por miedo a decir que no por la presión social, no damos la negativa o advertimos de que es poco factible, lo más probable es que nuestros hijos lo entiendan como una respuesta afirmativa y se creen ilusiones. Así que cuando inevitablemente les tenemos que decir que no, montan el pollo universal. Normal, no sólo por no haberle dicho un no a tiempo que pudiera ir asimilando, sino porque encima, sin quererlo, le hemos hecho creer que sí.

El miedo a decir que no
A veces caemos en el error de callar para no decir que no y hacemos creer que sí. Porque no nos gusta decir que no y "fastidiarles", y adoptamos una comunicación poco clara. Pero es que si no se puede, no se puede.

Yo me rijo por hablar con claridad y pienso qué tipo de respuesta me gustaría que me dieran a mí si estuviera en su lugar y creo que sería que me hablaran claro clarinete. Pero el que no me digan que no, haciéndome creer que sí para al final ser que no, pues la sensación que me crea que me están tomando el pelo o, como dice mi amiga Blanqui, potreando, y eso cabrea -y mucho- y a nuestros hijos también. A los adultos nos gusta que nos hablen claro y a los niños también.

Dónde dije digo, digo Diego
Si bien es muy tentador prometer que en vacaciones vamos a ir todos los días al parque y experimentar la gratitud plena de nuestros vástagos y euforia ante una promesa que ellos viven como una realidad, esa euforia se puede convertir rápidamente en un gran reproche si te atreves a truncar sus expectativas.

Perderás toda la popularidad de la que pudieras gozar, teniendo en cuenta que eres su progenitor, y pasarás a ser el número uno de su lista de “los más odiados" y #Nosin razón, además de perder toda la credibilidad para futuras ocasiones, pues de alguna manera les estamos fallando.

Eso por no hablar de la cantidad de veces que los hijos preguntan en el momento menos oportuno o con una insistencia abrumadora y sólo por no oírles, se les dice que sí y luego... Pues eso, Dónde dije digo, digo Diego. Yo, en esas ocasiones, si no quiero dar una negativa inmediata y escueta, digo: luego lo hablamos y te explico. Eso ya mi hija lo va entendiendo como una negativa o una pseudo negativa porque cuando mi respuesta es de ese tipo es que tiene matices. Puede que lo que pida no sea factible cuando lo pide o como lo pide, pero sí mañana o lo que corresponda a la ocasión y por eso necesitamos hablarlo.

En general, yo intento cumplir todas mis promesas siempre y cuando no haya una causa de fuerza mayor que lo impida. Así que aunque me de una pereza enorme ir a comprar un helado porque lo que de verdad me apetece es irnos ya a casa, si lo he prometido, lo tengo que cumplir. Y si no quería ir, lo tenía que haber pensado antes de decirlo.

Cómo hacer para no tragarte tus propias palabras
Muchas veces, cuando no se está segura de ofrecer cierta prebenda, lo mejor es consensuar, así que en clave intento preguntar al Padredefamilia si le parece buena idea. Así no corro el riesgo de proponer algo que no se lleve a cabo porque haya alguna otra razón que yo desconozca que lo impida y entre dos siempre es más fácil tomar las decisiones.

En cualquier caso, si adelanto hacer algo que no estoy segura de que se vaya a cumplir, por la razón que sea, lo planteo como una probabilidad o posibilidad, no como algo seguro que va a ocurrir. Así mis hijos, sobre todo mi hija Carmen pues mi hijo Bruno aún es muy pequeño para razonar estas cosas, pueden disfrutar la idea de la probabilidad de que algo que les gusta y les hace ilusión se vaya a cumplir, tal y como nos ocurre a los mayores con las cosas que deseamos. Sin embargo, también me aseguro que puedan asimilar mejor la frustración de que no se cumpla, pues ya lo habremos hablado antes y aunque igualmente les fastidiará, no se generará una emoción de profundo reproche por promesas incumplidas y podrán aceptar mejor esas realidad.

De todos modos, hay que respetar su sentimiento totalmente legítimo de desilusión, una emoción ajustada al hecho y la realidad de que algo que deseamos no se cumple. Les podemos mostrar cómo sentimos que eso que desean no se cumpla, pero que no podemos hacer nada al respecto, salvo buscar ideas alternativas para que se sientan mejor al respecto (ojo, no sobornar). Así, además de empatizar con ellos, fomentamos el pensamiento lateral de búsqueda de alternativas. Cuando estemos en situaciones parecidas ellos también podrán entender que determinadas cosas nos frustren.

Una comunicación clara tiene muchas ventajas
  • No creamos falsas expectativas.
  • Evitamos conflictos innecesarios.
  • Ganamos en confianza y credibilidad para futuras ocasiones más importantes, pues sabrán que si no cumples algo de verdad será por no poder, no por no querer.
  • Generamos una relación empática y comprensiva por ambas partes.
  • Les damos ejemplo y enseñamos a ser personas "de palabra" sin comprometerse a la ligera con cosas que no saben si podrán cumplir.
Y vosotros ¿Cumplís la mayoría de vuestras promesas con vuestros hijos? ¿Cómo hacéis para que no se creen falsas expectativas? ¿Lo entienden y lo aceptan?

No medicalices tu vida ni la de tus hijos

domingo, 11 de mayo de 2014

Pastillas de medicamentos tachadas con una equis
¡No medicalices tu vida ni la de tus hijos!
Recientemente he publicado en la web de la Fundación Melior un artículo sobre la vida medicalizada bajo el título Vivir no es una enfermedad, no a la vida medicalizada. En él podrás encontrar datos sobre el porcentaje de medicamentos consumidos que son totalmente innecesarios y en ocasiones pueden llegar a ser hasta perjudiciales. Y no sólo los medicamentos, también hay un importante número de intervenciones innecesarias y evitables.

La salud es un gran negocio y el medicamento más rentable no es el que cura, sino el que trata los síntomas, así que no parece muy beneficioso para las farmacéuticas encontrar la cura a todas las enfermedades. Constantemente nos están vendiendo salud. En la publicidad televisiva son frecuentes los anuncios de medicamentos para los catarros, para la alergia, suplementos vitamínicos, para aumentar las defensas, para adelgazar y un largo etcétera.

Lo más fácil es tomarse una pastilla
Las farmacéuticas y los médicos no son los únicos culpables del exceso de medicalización. Nosotros mismos también tenemos nuestra parte de responsabilidad. Y es que parece que los medicamentos nos ofrecen evitar pasar por momentos que pueden ser algo desagradables, pero que a la vez son propios de la misma vida. Así queremos evadirnos de situaciones de desengaño por un desamor o del estrés por exceso de trabajo por ejemplo.

El salir airosos de estas situaciones requiere de un esfuerzo por nuestra parte. Se trata de un ejercicio que requiere una aceptación de las circunstancias, que las cosas no siempre pueden ser totalmente como nosotros deseamos, pero que podemos intentar hacer un esfuerzo para superar estas situaciones o cambiarlas en la medida de nuestras posibilidades. La vida no siempre es fácil, pero no por ello vamos dejar de vivirla y de disfrutarla. Y para ello lo mejor es poner un poco de sentido de humor y consumir profilaxis de "queteden" o "melapela" entre otros ;)
Foto de ImagineFarma

Y para el estrés recomiendo kits desestresantes como los que les regalamos a los profesores de los niños para que puedan afrontar el duro final de curso.

Volviendo a lo preocupante del tema, la verdad es que en ocasiones también queremos acortar fases naturales de nuestro cuerpo y medicalizamos situaciones como puede el acné en la adolescencia por ejemplo, la menopausia e incluso el embarazo y el parto. Así pues desde El Parto es Nuestro luchan por normalizar este proceso natural y acabar con la medicalización del parto o el trato de “enfermas” que en ocasiones se les dispensa a las embarazadas. Por no hablar del aumento del número de cesáreas en España y de las programadas a la carta, algo frecuente entre celebrities que por desgracia no predican con el buen ejemplo y son muchas veces punto de referencia para otras mujeres.

Los niños no son una excepción
Partiendo de que los niños puede empezar por medicalizarse desde su mismo nacimiento, conviene estar atentos y no excedernos como padres en nuestra responsabilidad de protección y de velar por su bienestar y buena salud, pues podemos llegar a conseguir el efecto contrario.

En esta búsqueda de equilibrio entre proporcionar a nuestros hijos los medicamentos y vacunas para que crezcan sanos y no abusar de los medicamentos y acaben siendo unos "yonkis", también hay que incluir la alimentación. De sobra es sabido que una buena alimentación es esencial para un correcto desarrollo, pero tampoco tenemos que dejarnos engañar por la constante publicidad de la industria alimentaria.

En la última década se han empezado a producir alimentos con propiedades de todo tipo, como los yogures que bajan el colesterol o productos enriquecidos con omega 3, calcio o cualquier otro aditivo de moda para “supuestamente" mejorar la salud. Esto lo hacen también con los productos destinados a los niños y los bebés como son la leche, los yogures, los cereales y los "potitos" que siempre contienen todo tipo de sustancias beneficiosas. Los niños son un gran filón para hacer caja, pues las industrias juegan con el deseo de los padres de dar a nuestros hijos lo mejor. Gastamos lo que sea necesario para adquirir productos que se suponen son mejores para nuestros hijos, cuando en realidad el alimento del mismo tipo que consume el resto de la familia es igual de adecuado.

A punto de haber intervenido innecesariamente a nuestra hija
Estoy convencida de que todos hemos sido víctimas de exceso de medicación en algún momento de nuestra vida pues es muy fácil caer en ellos. En casa tenemos un ejemplo muy reciente. A nuestra hija mayor Carmen de ocho años de edad le salió una protuberancia en la cara interna del labio inferior el pasado noviembre. En principio nos pareció algo semejante a una ampolla o yaga abultada y como ella no se quejaba de dolor, decidimos dejar pasar el tiempo a ver qué ocurría.

A finales de enero fuimos a la médico de cabecera pues no sólo no había desaparecido sino que además hasta había crecido. La doctora nos derivó a cirugía pediátrica en el hospital, a cuya consulta acudimos en febrero, y el cirujano nos explicó que se trataba de un mucocele y que era probable que remitiera espontáneamente, así que nos dio un margen hasta abril para ver qué pasaba.

A mediados de abril tuve que volver a la consulta, pero evité ir con Carmen por el trastorno de que pierda clase, tener que llevarla luego tarde al colegio, etc, etc, etc. A los que sois padres no os hacen falta explicaciones pues de sobra sabéis el trastorno que suponen este tipo de cosas. Le hice una foto con el móvil al mucocele que había pasado todo tipo de fases crecientes y decrecientes pero en ningún caso había desaparecido, para que el médico pudiera verlo sin que estuviera Carmen pero a su vez tuviera información y datos para decidir.

Salí de la consulta con varios volantes para análisis de preoperatorio, cita con el anestesista y volante para la intervención quirúrgica. Hicimos todo el proceso y si bien no nos hacía ninguna gracia a ninguno, menos a la propia Carmen, a su vez parecía la única solución. Nos dieron cita para la cirugía para el lunes 5 de mayo.

Durante el puente anterior a la intervención el mucocele parecía ir haciéndose más pequeño que nunca, así que con cita concertada en el hospital y todas las pruebas hechas no sabíamos que hacer, pues si volvía a crecer tendríamos que iniciar otra vez todo el proceso. Al final decidimos anular la intervención la misma mañana de la cita. A día de hoy puedo decir contenta que ha desaparecido del todo y nos hemos evitado una intervención innecesaria, lo que sí que nos hemos tragado han sido todas las consultas y análisis :P

Y vosotros ¿Qué situaciones de este tipo habéis vivido con vuestros hijos? ¿No tenéis la sensación de que nuestros hijos van más al médico de lo que íbamos nosotros? ¿No os resultan estresantes y excesivas todas las citas médicas a las que tenéis que llevar a los niños?

Cómo buscar y elegir el mejor colegio para tu hijo

lunes, 31 de marzo de 2014

Cómo buscar el mejor colegio para tu hijo
Cómo buscar el mejor colegio para tu hijo

Cómo buscar el mejor colegio para tu hijo es el gran quebradero de cabeza cuando los niños tienen entre dos y tres años. Todos los que hemos pasado por ello no tenemos un especial buen recuerdo del momento. Las dudas de estar eligiendo lo mejor y una vez tomada la decisión cruzar los dedos para que entre en el colegio que queremos.

Así que nos solidarizamos con los que están pasando por ese momento, como es el caso de Laura del blog Entremadres que cuenta cómo está siendo su propio proceso de búsqueda en su "operación colegio".

Tener una lista de criterios para buscar colegio
El mejor colegio no es el mismo para todos los niños, también depende de los gustos, necesidades y circunstancias concretas de cada familia. Yo hice una lista de 8 criterios básicos que se pueden tener en cuenta para buscar colegio. Aunque sí que es posible valorar algunos aspectos, creo que en cada familia se hará de distinta forma. Incluso la lista de criterios a evaluar también puede variar de unos padres a otros.

Por ejemplo, una familia que vive en un entorno rural no tendrá tantas opciones entre las que elegir, seguramente la decisión se puede reducir a homeschooling o el colegio del pueblo y en la mayoría de los casos esa disyuntiva ni se presenta porque muchas veces nos ceñimos más a lo clásico y conocido como es la escuela de toda la vida porque nos da más seguridad.

Conocer otras posibilidades como las pedagogías alternativas
Para mí, por el contrario, las posibilidades se multiplican cada vez más, pues yo misma estoy abierta a más opciones que antes también existían o estaban ahí pero yo ni conocía. Sin embargo, me encuentro más condicionada por el camino escolar de mi hija mayor. Y es que, muchas veces, el recorrido académico de los hermanos mayores va marcando, tanto para bien como para mal, el de los hermanos pequeños aunque sólo sea por cuestiones de practicidad y comodidad.

Sin embargo, aún cuando no nos decantemos por otros tipos de educación escolar, creo que conviene conocer las pedagogías alternativas de las que hablo en el artículo que escribí para la Fundación Melior "En busca del colegio perfecto", porque nos puede interesar aplicar algunos de sus principios en casa. En ese artículo hay una aproximación a esa diversidad de pedagogías con recursos que te pueden ayudar a profundizar más si te interesa y con los valiosísimos testimonios de dos madres que tienen una relación mas directa con esas otras posibilidades de educación.

Pedir recomendaciones y comprobar por uno mismo
El pedir recomendaciones de los coles que estás valorando para llevar a tu hijo es fundamental y muy útil como primera referencia, pero en mi opinión no exclusivo. Nadie se compra el coche que tiene el vecino sin ir al concesionario a verlo por sí mismo y probarlo. Así que a mí no me cabe en la cabeza que unos padres lleven a su hijo al colegio al que va su "vecinito" porque los papás están muy contentos y eso sea ya argumento suficiente como para no mirar más y ni siquiera visitarlo por sí mismos, sin embargo ocurre.

Siempre que alguien me pregunta por un colegio, le aconsejo que lo vea por sí mismo y juzgue, pues creo que más allá de lo que nos cuenten, como las propias impresiones y la información de primera mano, no hay nada.

Un colegio para toda la vida
El proceso de buscar colegio puede resultar tan estresante que muchos padres ya buscan un colegio para toda la etapa escolar de sus hijos hasta la universidad. Incluso lo hacen desde el momento que buscan guardería, pues hay muchos colegios que ya tienen guardería. Supongo que también eso es fruto de buscar seguridad en nuestra vida, parece que el programar cómo va a ser el futuro nos da más tranquilidad. Sin embargo los acontecimientos están demostrando que es importante ser resiliente.

En casa nos decantamos por un colegio público y que por lo tanto sólo abarca hasta la primaria. Sin embargo, llevar a tu hijo a un colegio que tiene educación secundaria tampoco tiene porque implicar que vaya a cursar en él hasta el bachillerato. Supongo que tenemos que darnos la posibilidad de equivocarnos al buscar colegio y cambiar si fuera necesario, a muchos niños les pasa que cambian durante sus primeros cursos de educación infantil y se adaptan sin ningún problema. Por ejemplo Bea, aunque ya tiene a sus hijas escolarizadas, aún se pregunta si van al colegio adecuado.

Y vosotros ¿Cómo fue o está siendo vuestra búsqueda de colegio perfecto para vuestros hijos? ¿Ya habéis encontrado el que os gusta o aún os preguntáis si es el adecuado?

8 criterios a tener en cuenta para buscar colegio

martes, 25 de marzo de 2014

8 criterios para buscar colegio
8 criterios para buscar colegio
Ocho criterios para buscar colegio
En la ardua tarea de cómo buscar el mejor colegio para tu hijo, conviene tener en cuenta distintos aspectos a valorar. Yo hablo de ocho variables, pero esta lista puede aumentar o incluso disminuir, según las necesidades, criterios y circunstancias de cada familia.
  1. Cercanía: Para mí fue uno de los aspectos más importantes, al vivir en una ciudad grande no quería que mis hijos se la recorrieran todos los días de punta a punta y esto además luego condiciona mucho su vida social cuando por ejemplo son los cumpleaños de los amigos. Pues se agradece que la mayoría de las fiestas sean en el barrio o que el resto de invitados residan también por la zona y nos podamos coordinar con otros papás.
  2. Tipo de alumnado: La sociedad actual es multicultural y siempre que la "microsociedad" del colegio sea reflejo proporcional del barrio en el que se reside, lo veo muy enriquecedor. Para mí es fundamental que mis hijos no vivan en una burbuja no acorde al tipo de personas que nos encontramos en el mundo en el que vivimos. Así que mi hija ha aprendido a decir los números en árabe y respeta la diversidad cultural o de cualquier otra índole de sus compañeros.
  3. Instalaciones: No es un elemento tan importante, aunque para mí es básico tener un mínimo, pues algunos colegios que conozco no tienen ni gimnasio para la clase de educación física.
  4. Idiomas: Aquí creo que todos lo tenemos claro y que los idiomas ya son un imprescindible, así que, lógicamente y en términos generales, este es un factor clave. Sin embargo, la enseñanza de asignaturas en otros idiomas puede llegar a ser un inconveniente para alumnos con necesidades especiales por ejemplo.
  5. Nuevas tecnologías: No tengo mucha experiencia en este ámbito, pues en el colegio de mi hija no usan tablet y aquí hay diversidad de opiniones y gustos. Sin embargo, parece lógico que se vayan implantando estos soportes también en la enseñanza, cuando las nuevas generaciones son nativos digitales. Por ejemplo, que tengan pizarras digitales (en el colegio de mis hijos sí que hay) lo veo un adelanto pues este tipo de soportes facilitan el acceso a multitud de recursos escolares. Aunque lo más importante es que los docentes sepan aprovecharlos.
  6. Educación religiosa: Pues aquí de nuevo entra el gusto de cada familia, mis hijos van a un colegio público y por lo tanto no es religioso, aunque sí que tiene la asignatura de religión como en todos los colegios.
  7. Cuestiones normativas como el uso de uniforme o no: Otro punto de discrepancia, pues se suele identificar como símbolo de educación tradicional estrictamente reglada. Sin embargo, muchos padres lo ven más como un elemento práctico a la hora de vestir a los alumnos en el día a día. En cualquier caso, la dicotomía uniforme sí, uniforme no, siempre puede suscitar un acalorado debate y en realidad se trata de un factor bastante secundario que depende más de los gustos de cada familia. Incluso conozco alguna madre que estaba en contra y se implantó en el colegio al que asistían sus hijas que tuvieron que vestirse con el uniforme. Finalmente, esta madre cambió de opinión al comprobar por sí misma que era muy cómodo. Sin entrar en polémica, en el colegio de mis hijos lo llevan y yo lo encuentro comodísimo y muy práctico.
  8. Tipo de pedagogía: Una buena pedagogía es aquella que mira al sujeto desde su contexto cultural, social y familiar, y por supuesto, toma en cuenta los factores políticos, económicos y religiosos que lo constituyen. Hace décadas, la educación escolar se reducía a la posibilidad de estudiar o no y la enseñanza y el aprendizaje reglado eran incuestionables. Sin embargo se están empezando a tener en cuenta las pedagogías alternativas a la hora de elegir un colegio, y es que este aspecto puede ser determinante para que un alumno se desarrolle con éxito en su proceso de crecimiento personal o por el contrario frustre su aprendizaje.

    Aún cuando no nos decantemos por otros tipos de educación escolar, creo que conviene conocer como pueden ser las pedagogías alternativas de las que hablo en el artículo que escribí para la Fundación Melior "En busca del colegio perfecto", porque nos puede interesar aplicar algunos de sus principios en casa. En ese artículo hay una aproximación a esa diversidad de pedagogías con recursos que te pueden ayudar a profundizar más si te interesa y con los valiosísimos testimonios de dos madres que tienen una relación más directa con esas otras posibilidades de educación.
¿Qué os parece esta lista de criterios a tener en cuenta para buscar colegio? ¿Os parece útil? ¿La vuestra es más corta o más larga?

Cómo enseñar a compartir por decisión y no por obligación

sábado, 16 de noviembre de 2013

Cómo enseñar a compartir
Cómo enseñar a compartir

Hace unos días tuvimos una reunión con la profesora de Bruno. Nos dijo que un día le "sugirió" a Bruno que fuera generoso con la manida expresión "hay que compartir" y la respuesta de mi vástago fue "no quiero compartir". A juicio de la profesora le pareció una expresión con una carga muy negativa. Supongo que semejante afirmación podría haberme alarmado si no fuera por mis propias ideas con respecto a cómo enseñar a mis hijos a compartir. Y es que sin haber comprobado las ventajas que te puede aportar el compartir, a priori lo lógico es que no renuncies al juguete con el que te lo estás pasando tan bien y mucho menos sólo porque alguien te diga que tienes que hacerlo. A compartir también se aprende pero no por obligación.

Si quieres saber cómo puedes enseñar a tu hijo a compartir no te pierdas el artículo que he escrito para el blog de 5mimitos. Sobre todo no le obligues a compartir porque puedes conseguir el efecto contrario. Además todo aprendizaje necesita su tiempo, así que un niño de tres años no va a empezar de forma repentina a prestar todos sus juguetes, sino que será algo que vaya surgiendo de forma paulatina según las experiencias positivas que vaya teniendo al compartir. Nosotros nos debemos preocupar de reforzar esos comportamientos cuando surjan de forma espontánea y por propia decisión.

Y vosotros ¿obligáis a vuestros hijos a compartir?

Ocho formas diferentes de quitar el chupete

martes, 12 de noviembre de 2013

Ocho formas diferentes de quitar el chupete
Quitar el chupete es un momento crucial en el desarrollo de un niño y no es fácil que quieran dejarlo, a veces tienen mucho apego al "chupe" o "tete".

Aunque es un artilugio que viene muy bien para calmarles en algunos momentos, no hay que negar la realidad de que el chupete puede ser perjudicial para el desarrollo del lenguaje y no conviene abusar de su uso.

Nosotros a los 10 meses de edad de nuestros hijos, tanto Carmen como Bruno, limitamos su uso exclusivamente a las siestas y las noches, unos meses más tarde sólo a la noche y a los dos años exactos en el caso de Carmen y algo más tarde en el caso de Bruno, los retiramos de la circulación.

Hay muchas formas de quitar el chupete, en cada familia hay una tradición diferente, pero además cada niño tiene la suya propia y particular.

8 formas diferentes de decir adiós al chupete
  1. Tirárselo al perro. A mí, mi madre me estuvo convenciendo de que mi chupete estaba muy sucio y muy viejo y que se lo tirara al perro que había en el patio de debajo de nuestra casa. Yo misma en un arrebato de heroicidad lo tiré y por lo tanto fui consecuente con mis actos y no lo pedí más, sabía que era irrecuperable.
  2. Tirarlo a la basura. Con mi hija Carmen tuve algunas conversaciones sobre el tema antes de que se acercara su cumpleaños de los dos años. Tenía un lenguaje lo suficientemente desarrollado para poder tener estas pequeñas charlas. Hablábamos de que ella ya se hacía grande y los niños grandes ya no usan chupetes, así que el día que cumplió los dos años, estaba en casa de su yaya y lo tiró a la basura. Tal y como me ocurrió a mí muchos años antes cuando yo misma tiré mi propio chupete, Carmen no pidió el suyo nunca más.
  3. Hacerlos desaparecer. Con Bruno la cosa parecía más difícil porque su desarrollo del lenguaje no nos permitía tener una conversación con la que convencerle de que no lo usara. Normalmente cuando le acostábamos sólo se lo dejábamos al lado de la cama a su alcance para que él lo cogiera si quería. Después de un día que estaba tan cansado que se dormía sin cogerlo y otro que tampoco hizo intención, directamente se lo quité de al lado de la cama sin hablarlo con él ni decirle nada, como una cosa natural y hasta hoy. Retiré toda la colección y los tiré a la basura. No soy persona de guardar estas cosas ni de recuerdo.
  4. Dárselo a Papá Noel o los Reyes Magos. En algunas familias, si coincide con las fechas de la Navidad, los niños se lo dan a Papá Noel o a los Reyes Magos. Puestos a elegir a alguien a quien confiar algo muy querido para ti, yo soy más partidaria de los Reyes Magos que del gordinflón de rojo ;)
  5. Quitarle todo su encanto. Algunas mamás lo que hacen es cortar la tetina para que no puedan ponérselo y les deje de gustar e incluso alguna vez oí que untarlos en algo que supiera mal o ácido como ajo o cualquier cosa desagradable.
  6. Colgarlo de algún árbol de los chupetesLos árboles de los chupetes son unos árboles en los que los pequeños cuelgan sus chupetes que ya no usarán más. El hecho en sí puede es incluso un rito de iniciación de paso a la siguiente etapa de la infancia. Esta iniciativa surgió en Estocolmo hace 30 años y se ha ido extendiendo a otras ciudades del mundo. En España, el primer árbol de los chupetes surgió en el Parque de la Batería de Torremolinos y le han seguido otros como el de Sevilla, Valle de Arán, Badajoz o Logroño.  Además, alrededor de estos árboles se han creado comunidades de familias que tienen estos árboles como punto de encuentro para convivir y participar en actividades conjuntas.
  7. Crear tu propia tradición familiar. En la familia de mi amiga Marta, el chupete se tira al estanque de los patos del Parque Rosalia de Castro en Lugo cuando te haces "mayor".
  8. Que sea el niño quien decida. Algunas mamis simplemente esperan a que sea el propio niño quien decida que ya no lo quiere y deje de usar chupete.
Y vosotros ¿usasteis chupete? ¿Os habéis desecho ya de los chupetes de vuestros hijos? ¿Cómo lo hicisteis?

Cómo quitarse el miedo al homeschooling

domingo, 14 de abril de 2013

Educar en casa
Educar en casa

Es época de escolarizar a nuestros hijos. Yo ya he pasado por esa experiencia con mi hija mayor Carmen y ahora me toca con Bruno, aunque con el segundo ya es más fácil pues al menos ya tienes una decisión tomada.

En el mundo virtual dentro de la blogosfera maternal y en mi entorno real, veo como este momento es especialmente delicado para todos los padres. Todos buscamos el colegio ideal que concuerde con los valores y enseñanzas que les queremos transmitir a nuestros hijos. Una labor del todo difícil porque encontrar el colegio que te guste y que además consigas plaza es bastante complicado. Y si a eso le añadimos que nuestro sistema educativo tiene bastantes deficiencias pues la cosa se complica mucho.

Lo importante no es un buen colegio, es un buen profesor
Qué colegio elegimos para nuestros hijos nos quita el sueño. Pero al final gran parte se reduce a la suerte que tengas con el profesor que te toque y esto es algo que ocurre en colegios estupendos y en colegios horrendos. Supongo que una garantía de que el profesor de nuestros hijos nos gusta, sería que fuéramos nosotros mismos quienes les enseñáramos ;) Pues eso es posible si practicas la educación en casa, internacionalmente conocida como homeschooling. 

Esta semana he escrito un artículo para la Fundación Melior sobre cómo el homeschooling crece en España y busca la legalidad. Documentándome para este artículo he tenido la suerte de poder conocer a Sergio Saavedra, jurista de profesión, padre homeschooler y portavoz de la Asociación por la Libre Educación (ALE). Ha sido un lujazo por todo el tiempo que ha dedicado a explicarme con gran detalle cómo funciona este tipo de educación tanto en nuestro país como en el extranjero. 

Falsas creencias de educar en casa
He podido conocer más de cerca esta modalidad educativa y enterrar muchos falsos mitos y leyendas negras sobre la misma. Aunque siendo sincera no conozco directamente a una familia que lo practique, pero me encantaría, de las experiencias de los demás se aprende.

Oyendo hablar a Sergio me han dado muchísimas ganas de conocer a su familia y a sus hijos, que se nota que están en un entorno en el que piensan mucho en ellos y que sus padres intentan darles la mejor educación. Para nada me ha parecido que su familia sea radical, rara o extremista.

Falsas creencias del homeschooling
Falsas creencias del homeschooling
Educar en casa no te obliga a cumplir unos horarios de levantarse y tener que llevar a los niños al cole, pero no me parece nada cómodo el tener a tus hijos en casa y asumir totalmente la labor educativa. Creo que el preparar los materiales y contenidos es muchísimo trabajo y por lo tanto, y en mi opinión, exige una absoluta vocación y dedicación por parte de los padres. Yo no podría, pero lo admiro.

Contrariamente a lo que podemos pensar, los homeschoolers no están siempre en casa. El no tener la obligación de asistir a un centro educativo les da total libertad para cada día trasladar el aprendizaje donde lo crean más conveniente. Así van a bibliotecas, museos, conservatorios de música, entornos naturales, etc. Y por supuesto también tienen otras actividades fuera del aprendizaje en casa. Es en las actividades deportivas, artísticas, de música o idiomas, dónde coinciden con compañeros que sí que están escolarizados.

No son niños que no socialicen, es sólo que no socializan permanentemente con los mismos niños y de la misma edad. Y esto ya es cuestión de gustos y preferencias, puede que para algunos padres sea fundamental que sus hijos pasen gran parte del tiempo con coetáneos. Yo personalmente creo que lo importante es saber relacionarse con personas de todo tipo y es cierto que a veces los niños miran a las personas mayores con miedo o incluso como si fueran extraterrestres.

Pero el mayor miedo de todos es el de que los niños no aprendan. Sergio Saavedra me contó todo lo contrario, «yo he visto muchísimos padres que cuando se han preocupado de verdad de la educación de sus hijos en las etapas tempranas, en el momento de acceder a la educación primaria, han visto que el niño tendría que retrasarse en conocimientos».

Motivos para hacer homeschooling
Hay muchos motivos para educar a los hijos en casa, primero está el total convencimiento de que educar en familia es la mejor forma que tienen de aprender los hijos. Sin embargo hay otros caminos por los que algunas familias llegan a este tipo de educación.

En algunos casos se afronta la educación en casa en la etapa infantil en la que la escolarización no es obligatoria y, como bien decía Sergio, cuando van a llevar a esos niños al colegio, sus padres se encuentran con que sus hijos han aprendido muchísimo más que los niños escolarizados y es entonces cuando escolarizarles les parece un retroceso.

Otros casos son los niños de altas capacidades, que lamentablemente muchas veces se encuentran en situación de fracaso escolar dentro de nuestro sistema educativo que no sabe dar salida a las necesidades de estos alumnos. También los niños de necesidades especiales precisan una atención que en ocasiones su centro escolar no les brinda. Este fue el caso de el autor del blog Mi bachillerato, un alumno que relató cómo fue durante dos años su aprendizaje en casa y cómo esta modalidad le ayudaba con sus hándicaps.

Creo que hay que ser valiente para educar a los hijos en casa. Tanto por las trabas legales que te puedes encontrar en España al no estar esta modalidad reconocida, como las dudas de si le estás dando a tu hijo lo que necesita. Por supuesto sin pasar por alto el esfuerzo de los padres tanto económico como del trabajo que supone. A esto muchas veces se le añade la presión e incomprensión social. Yo creo que el mayor problema es que la mayoría no conocemos bien el homeschooling y eso nos produce temor y por lo tanto rechazo.

Tesis sobre el homeschooling en España y trabas por la perspectiva de género
Carlos Cabo, catedrático de instituto y profesor asociado de la Universidad de Oviedo, publicó una tesis en la que analiza este fenómeno España. Por su parte, Madalen Goiria, profesora titular de Derecho Civil de la Universidad del País Vasco, desarrolló su tesis "La opción de educar en casa" que defendió en noviembre de 2012 y con la que se doctoró Cum Laude por unanimidad del tribunal calificador, a pesar de que varios miembros se manifestaron totalmente contrarios a la opción defendida en la tesis.

Según la crónica de la defensa de la tesis, la Doctora Valpuesta, de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, considera preocupante que los pediatras y ginecólogos se estén "cargando" décadas de lucha feminista. La lactancia materna a demanda, el porteo, la no vacunación y, por extensión, la pretensión educadora de las madres homeschoolers supone, según Valpuesta, una inaceptable "sublimación de la maternidad" que no dudó en calificar de "locura".

Lo que sí que es una locura es que la "perspectiva de género" como la llama la Doctora Valpuesta, vaya por delante de la elección de cada mujer, bien sea quedarse en casa a educar de sus hijos, pasarse la vida fregando la escalera de su casa o encerrarse doce horas en una oficina. Vamos, que los años de lucha por la igualdad de la mujer, cosa que aún está en proceso, han dado como resultado que en lugar de la opción de trabajar, la mujer tiene la obligación de trabajar fuera de casa porque si no no está teniendo en cuenta la perspectiva de la igualdad de género. ¡Algo demencial!

Me parece increíble que en un tribunal calificador de una tesis doctoral, se vaya en contra la libertad educativa porque habría mujeres que elegirían quedarse en casa a educar de sus hijos en lugar de trabajar. ¿Y qué problema hay con eso? ¿No se supone que estamos en un país libre en el que cada uno puede hacer lo que quiera sin estar sujeto a estereotipos? Pues no, nos soltamos de las cadenas de la maruja de casa para encadenarnos a la ejecutiva agresiva de la oficina. No es el tema de este artículo, pero no podía dejar pasar por alto una valoración de este tipo.

El homeschooling con una nota de humor
Un día mi hija estaba viendo la serie americana Buena Suerte Charlie, y yo que nunca la veo, ese día me detuve a mirarla un poco. He intentado por todos los medios encontrar en la red ese fragmento para enlazarlo aquí y compartirlo, pero ha sido imposible, intentaré reproducirlo porque me resultó muy gracioso.

En ese capítulo se hizo una parodia del homeschooling. La secuencia mostraba a una chica homeschooler en su propio baile de graduación. Al baile, que era en el sótano de su casa y con su abuela como DJ, invitó a un chico (ya sabemos quienes iban a ser el rey la reina del baile, estaba claro) que cuando llegó a la fiesta le presentó a su "madre, profesora de biología, profesora de historia, profesora de matemáticas ..."

En mi opinión tuvo mucha gracia, espero que nadie se moleste, sólo quería terminar este artículo con una nota de humor. Lo cierto es que es mejor verlo que leerlo y además yo no tengo mucha gracia para contar las cosas, así que si alguien encuentra esta secuencia en YouTube, que no dude en decírmelo que estaré encantada de incluirla.