Cómo enseñar a ponerse los zapatos

lunes, 21 de febrero de 2022

Para ponerse los zapatos entran en juego habilidades cognitivas y motoras fundamentales en el crecimiento y desarrollo de los niños, por eso podría considerarse casi como un hito evolutivo. Descubre cómo acompañar a tu peque en este aprendizaje.

Enseñar a ponerse zapatos


Adquirir hábitos de autonomía es un objetivo prioritario en la educación ya que, además de la funcionalidad de esos hábitos per se, también contribuyen a que crezca la seguridad en uno mismo y por lo tanto también aumentan la autoestima.

Prerrequisitos del desarrollo para aprender a ponerse los zapatos

Ponerse los zapatos es todo un reto para las habilidades motoras y cognitivas, por lo que hacen falta unos prerrequisitos previos para poder conseguirlo. Aunque no hay que olvidar que el desarrollo de los niños no son matemáticas.

  1. Motivación intrínseca y extrínseca:
    A menudo los niños van demandando por sí mismos sus nuevas metas a conseguir, lo que sería su motivación intrínseca. Pero esto no siempre es así y a veces es útil recurrir a la motivación extrínseca y que sea el adulto quién le impulse y le presente nuevos retos.
  2. Habilidades visuales y visoespaciales:
    La capacidad de percepción visual de los elementos (pies, manos, zapatos, etc), así como de las acciones (meter, sacar, tirar, girar, etc) es necesaria.
  3.  Habilidades de psicomotricidad fina:
    Tienen que tener una cierta destreza manual más o menos sofisticada (agarre, pellizco, fuerza de los dedos, coordinación mano-ojo, etc), según la dificultad del zapato en cuestión si se abrocha con velcros, hebillas o cordones, para poder abordar la ejecución de los movimientos necesarios para conseguir calzarse.
  4. Funciones ejecutivas:
    Son los procesos cognitivos que intervienen en la regulación de pensamientos, emociones y comportamientos para la organización y planificación de los objetivos a conseguir. En el caso de calzarse, para poder planear los distintos pasos que hay que dar hasta ponerse los zapatos.
  5. Habilidades lingüísticas:
    Si bien no se trata de un requisito indispensable, la comprensión del lenguaje puede ser muy útil para seguir las indicaciones y ayudas verbales que ofrezca el adulto en el proceso de aprendizaje.

La aparente falta de alguno de estos factores no debe disuadir de intentarlo porque a veces ocurre que no se sabe "¿qué va antes?, ¿el huevo o la gallina?". Pero en todo caso no hay que caer en el desánimo si aún no se consigue el resultado deseado, sino pensar en lo que está fallando y elaborar estrategias alternativas o simplemente dejarlo para más adelante porque quizás aún no es el momento adecuado.


Zapatillas con elásticos

Pasos para enseñar a ponerse los zapatos

A la hora de enseñar a los niños a ponerse los zapatos, hay que tener en cuenta algunas cuestiones para ayudarles y hacerlo lo más sencillo posible.

1.-Elección de calzado adecuado:

Facilitarles la tarea con zapatos que les resulten cómodos y sencillos de manejar es una gran manera de darles seguridad y reforzar su aprendizaje en la adquisición de autonomía.

Obviamente hay que elegir el tipo de calzado dependiendo de la edad y punto en el proceso de este aprendizaje en el que se encuentre el niño. Ni demasiado fácil, ni demasiado difícil. Ir aumentando la dificultad del reto progresivamente con sistemas de abrochado de zapatos más complejos, conforme vaya avanzando el aprendizaje y dominio.

Lo recomendable es elegir una horma de zapato amplia y cómoda con un tipo de cierre del zapato en grado de dificultad ascendente, aunque también simultaneando distintos sistemas en los diferentes pares en uso, hasta que el niño aprenda a atarse los cordones.

De menor a mayor dificultad en el tipo de calzado están:

1.- Zapatos o zapatillas con elásticos: Dependiendo de si son muy ajustados pueden dificultar más o menos para ponerselos.

2.- Zapatos con cremalleras: será necesario que en psicomotricidad fina el niño tenga ya adquirida la pinza y con suficiente fuerza.

3.- Zapatos con velcros: En principio no tienen que entrañar mayor dificultad que las cremalleras, aunque si se salen las cintas de velcros de sus pasadores igual puede resultarles difícil volver a pasarlas. Este sistema es muy común en las zapatillas deportivas, aunque algunos modelos a partir de cierto tallaje ya lo sustituyen por los cordones.

Zapato con velcros pisamonas

4.- Zapatos con hebillas: Es un siguiente escalón al sistema de velcros. Un poquito más difícil porque exige más pasos, pero no mucho más.

5.- Zapatos con cordones: Este es el gran reto, hay incluso adultos que aún tienen formas poco ortodoxas para atarselos, pero mientras funcione ¿quién es nadie para cuestionar el modo de hacerlo?

También están los que se podrían llamar zapatos de transición a los cordones. Son aquellos modelos que tienen para hacer lazadas en la parte delantera pero que en los laterales tienen cremalleras. De esta forma, sin deshacer esas lazadas, podrían ponerse y quitarse fácilmente con las aperturas de las cremalleras exclusivamente, por eso son muy versátiles.


botas de transición a los cordones

De cualquiera de estos tipos de calzado y hasta números muy altos encuentras en la tienda de calzado online Pisamonas que además tiene guías de tallas personalizadas para cada modelo de zapato. Así es prácticamente imposible fallar en el número.

2.-Estrategia para la ejecución:

Una vez que el niño tiene todos los prerrequisitos y que ya está el calzado elegido, hay que ver cómo lo va a hacer. En la fase de ejecución, el adulto debe mostrar los pasos.

Primero hay que enseñar a identificar qué zapato va con cada pie. A veces el modelo de calzado tiene dibujos que van por la parte externa y eso puede ayudar como referencia para saber cuál va con cada pie. Pero si cuesta mucho, un truco es poner distintas pegatinas identificativas en las plantillas para diferenciar el derecho del izquierdo.

Una vez ya sabe qué zapato tiene que poner en cada pie, es posible que con indicaciones verbales ya lo pueda hacer. Pero si no es así, el adulto puede moldear las manos del niño para llevar a cabo esas acciones a la vez que se verbaliza en cada momento del proceso. Se consigue así la doble estimulación de apoyo con el modelo manual y el refuerzo verbal.

Otra opción, para niños más mayores y en fases más avanzadas del aprendizaje es servirles de ejemplo. Así, si llevamos un calzado similar, sentarnos al lado (no enfrente para no confundir), y mostrar cómo lo hacemos nosotros con nuestros propios zapatos.

Para enseñar a atarse los cordones, como primer paso se puede empezar con una plantilla de cartón que  incluso se elabora fácilmente en casa con una tapa de una caja de zapatos, dibujando sobre la misma un zapato con sus correspondientes agujeros por los que pasar un cordón.



zapatillas de cordones

Pero es importante pasar cuanto antes a un zapato de verdad y en la posición en la que hay que atarse los cordones para trabajar en el contexto real del entorno. Por eso unos zapatos de transición como los mencionados antes, para poder practicar y a la vez usar mientras se aprende, son una muy buena opción.

3.-Práctica, paciencia y refuerzo positivo para consolidar el aprendizaje:

Todo aprendizaje lleva su tiempo y durante el proceso es normal que unos días salga mejor que otros y que haya frustración cuando no se consigue el objetivo.

Es importante no meter prisa, no gritar ni enfadarse, pues eso solo sirve para aumentar el nerviosismo y dificultar el objetivo. Quizás pretender que un niño se ponga desde el principio de forma autónoma sus zapatos a primera hora de la mañana cuando hay prisa para ir al cole es poco realista.

Lo mejor es elegir los momentos con más margen de tiempo como por ejemplo los fines de semana o al vestirse después de la actividad de natación o patinaje por ejemplo.

También hay que tener paciencia. En un principio es más rápido que ponga los zapatos el adulto, pero a la larga no es útil. Aunque siempre hay que estar dispuesto a ofrecer ayuda positiva.

Y por último, la labor del adulto es siempre alentar y reforzar tanto si el resultado es exitoso como si no, pues se trata de todo un proceso.

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  1. En mi opinión la gestación subrogada es un método muy eficaz , ya que da el resultado positivo para aquellos que no pueden tener hijos . Y eso puede parecer un milagro , como fui en nuestro caso en Ucrania. Nuestra haji nació con ayuda de gestación subrogada en el centro de Feskov. De verdad, ellos han cambiado nuestra vida para siempre ...y nos dio una oportunidad tremenda de ser padres !

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    1. Buenas tardes, estás hablando de este centro https://maternidad-subrogada-centro.es?

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